Conde de San Cristóbal Reserva Especial 2020 es un vino procedente de la parcela ‘La Arenosa’, situada a 900 metros de altitud, en los viñedos de Marqués de Vargas en Ribera del Duero. Con una producción limitada de solo 6.603 botellas, este tinto 100% tempranillo refleja la nobleza de su terruño de origen y se muestra complejo y muy elegante.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Tipo de botella
Troncocónica
Permanencia en barrica
18 meses
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
14.5
Conde de San Cristóbal Reserva Especial 2020 nace en la parcela ‘La Arenosa’ del Pago Valdestremero (Peñafiel), situada en un páramo a 900 m de altitud, con orientación norte-sur y suelos limoso-arcilloso-arenosos con elementos gruesos. Cepas de 36 años que aportan concentración y equilibrio. El clima de 2020, con lluvias y maduración lenta, confirió frescura y complejidad al vino. Su viticultura sostenible y tratamientos orgánicos garantizan la pureza de las uvas.
Vendimia manual en cajas de 12 kg, selección en mesa, despalillado suave y maceración en frío (8 ºC, 3-5 días). Fermentación alcohólica controlada (9-12 días, 20-24 ºC), larga maceración (7-10 días) y crianza de 18-20 meses en barricas de roble francés, buscando potencia y elegancia.
La bodega Conde de San Cristóbal, ubicada en Peñafiel (Valladolid), es sinónimo de innovación y respeto por el terruño. Su filosofía se basa en elaborar vinos de pago con prácticas sostenibles y máxima calidad. Este Reserva Especial refleja la esencia de la firma del grupo Marqués de Vargas: autenticidad, carácter y elegancia.
Conde de San Cristóbal Reserva Especial 2020 es ideal con queso curado de oveja, asado de cordero lechal, costillas a la brasa, carnes a la parrilla y embutidos. Su estructura y potencia lo convierten en el compañero perfecto para platos intensos.
Conde de San Cristóbal Reserva Especial es un vino tinto de color cereza intenso con ribete granate. Nariz concentrada, profunda, con fruta fresca y toques minerales. Boca fresca, potente, sabrosa, graso y expresivo, con paso redondo y largo.
Bodegas y Viñedos Marqués de Vargas es una firma fiel heredera de una saga vitivinícola relacionada con el vino desde 1840, cuando Felipe de la Mata, octavo Marqués de Vargas, llevó a cabo las primeras plantaciones de vitis vinífera en las cercanías de Logroño. En 1989 uno de sus herederos, Pelayo de la Mata, actual Marqués de Vargas, cambió definitivamente el rumo vitivinícola de la familia y apostó por la creación de una bodega en la que elaborar pequeñas producciones de vinos de alta calidad. Así nace Bodegas y Viñedos Marqués de Vargas, ubicada en pleno corazón de Rioja, a las afueras de Logroño, con un estilo que recuerda a los ‘châteaux’ franceses, rodeada de un viñedo espléndido.
Una viña de 70 hectáreas cultivada sobre suelos pobres de componentes arcilloso-calcáreos, donde predominan las uvas autóctonas tradicionales de la D.O.Ca. Rioja, como tempranillo, garnacha, mazuelo y graciano: pero donde también han tenido cabida, en menor medida, otras variedades experimentales. Vides que se someten a unos rendimientos muy controlados, para que cada hectárea de viñedo produzca entre 4.000 y 5.000 kilos de uva de la máxima calidad al servicio de sus refinados vinos.
A esta bodega primigenia se han sumado otras con el paso de los años hasta configurar el Grupo Vinícola Marqués de Vargas, formado por esta firma, Pazo San Mauro (D.O. Rías Baixas) y Conde de San Cristóbal (D.O. Ribera del Duero).