La Cueva del Contador 2022 es un magnífico tinto riojano que debe su nombre a la pequeña cueva centenaria bajo el castillo de San Vicente de la Sonsierra, donde envejecían los primeros vinos del proyecto más personal del gran Benjamín Romeo, antiguo enólogo de Artadi.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Tipo de barrica
Barricas nuevas de roble francés
Tipo de botella
Bordelesa
Capacidad (cl)
75
Si hay una palabra que defina a La Cueva del Contador 2022 esa es complejidad. Considerado como el segundo gran vino de Bodega Contador, es un tinto de tempranillo y graciano que tiene su origen en una amalgama de cinco parcelas de diferentes suelos arcillo-calcáreos y microclimas, ubicadas en los términos de San Vicente de la Sonsierra y Labastida (Rioja), a distintas altitudes y orientaciones. Una diversidad que dejó su huella en el vino.
Benjamín Romeo fundaba en 1995 su proyecto más personal, Bodega Contador, una firma que lleva su impronta en todos y cada uno de los procesos de elaboración, desde la labor en el campo, con la práctica de una agricultura biodinámica, hasta el diseño de las propias etiquetas que lucen las botellas. La Cueva del Contador 2022 ejemplifica esa implicación y es el resultado de un trabajo minucioso que se inició con la selección manual de las uvas. Ya en bodega, los frutos maceraron en frío y realizaron la fermentación a temperatura controlada en tinos de madera de roble. Una vez cumplimentado este paso, el vino obtenido permaneció envejeciendo 18 meses en barricas nuevas de roble francés, personalmente escogidas por Romeo.
A la vista es de color rojo rubí con irisaciones granate.
Olfativamente destaca por sus aroma sutiles de café tostado sobre un fondo ligeramente mineral.
En boca es largo y con gran peso de fruta.
Benjamín Romeo es una de las figuras más destacadas de esos enólogos locales que renovaron Rioja en los noventa. Su vino Contador lo catapultó a la gloria internacional. Un rioja revolucionario con el que logró en dos añadas consecutivas (2004 y 2005) los 100 puntos Parker, máximo reconocimiento internacional para un vino. El escrupuloso cuidado del viñedo explica la calidad de su gama de vinos, concebidos como reflejo del entorno y el terruño.
La historia de Bodegas Contador arrancó en 1995, en una pequeña bodega de garaje. Y era “de garaje” de forma literal, ya que sus primeros vinos fermentaban en un garaje, mientras que la crianza la realizaban en una cueva excavada en la ladera tradicionalmente usada para elaboración y crianza: la cueva del Contador. Tras salir de Artadi en 1999, donde ejerció de enólogo, Benjamín Romeo dedicó toda su atención a su proyecto personal.
Gran conocedor de la zona, fue haciéndose poco a poco con pequeños majuelos en los alrededores de San Vicente de Sonsierra (D.O.Ca. Rioja), en las laderas de la Sierra de Toloño, que reunían altas exigencias de calidad: viñas viejas sobre suelos pobres, diferentes exposiciones y altitudes. En 2008 inauguró nueva y espectacular bodega en medio de los viñedos de San Vicente de la Sonsierra.