Dominio del Águila Canta La Perdiz 2018 es un espectacular tinto de producción limitada diseñado a partir de la vinificación conjunta de variedades tintas y blancas -con la tempranillo como predominante- procedentes de viñas muy viejas plantadas a 890 m de altitud en La Aguilera (Burgos). Con una mimada elaboración, basada en las técnicas tradicionales de pisado y fermentación natural, y una crianza de 31 meses en cubillos de roble francés, este escasísimo vino se presenta serio, intenso, equilibrado y con un amplio recorrido.
Tipo de vino
Región
Tipo de barrica
Cubillos de roble francés
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
31 meses
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
14.5
Bodegas Dominio del Águila disfruta de un magnífico patrimonio, un viñedo de 35 hectáreas con cepas viejas trabajadas en ecológico, dentro de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Unas viñas que, además, están enmarcadas en el Consejo Ecológico de Castilla y León.
La pareja formada por Jorge Monzón e Isabel Rodero cogió el testigo de sus antepasados para hacer realidad su sueño. Los años de experiencia y aprendizaje de Jorge en la bodega Domaine De La Romanée-Conti o el grupo Vega Sicilia le han servido para realizar un vino excepcional, que aúna tradición y conocimiento, respetando la naturaleza, Dominio del Águila Canta la Perdiz 2018.
La variedad predominante es la uva tempranillo, pero al convivir viñas tan viejas de más de 100 años (muchas de ellas prefiloxéricas), encontramos también variedades tintas y blancas como blanca del país, garnacha, cariñena, bobal, tempranillo gris…
El respeto a la tradición se observa en la elaboración de Dominio del Águila Canta la Perdiz 2018. La fermentación se realiza en depósitos de hormigón, donde se pisa la uva de forma clásica, introduciendo los racimos sin despalillar. No se clarifica ni se filtra, y el embotellado se hace manualmente. En cuanto al envejecimiento, se produce a temperatura muy baja en las cuevas subterráneas, durante 31 meses, en cubillos de roble francés. El resultado es un excepcional vino que acompaña de manera ideal a platos como la carne de buey y estofados.
Color rojo picota intenso, de muy buena capa, limpio y brillante.
Nariz limpia e intensa, presenta aromas de fruta roja madura, complejo, expresivo, con carácter mineral y especiado.
Aromático en boca, sabroso, con potencial tánico y con un final largo y persistente.
Dominio del Águila es una de las bodegas más influyentes de la nueva generación de la Ribera del Duero, reconocida por su capacidad de reinterpretar el estilo tradicional de la región hacia vinos más finos, frescos y profundamente ligados al terruño.
El proyecto nace en 2010 en el pequeño pueblo de La Aguilera (Burgos) de la mano de Jorge Monzón e Isabel Rodero, combinando el conocimiento heredado de varias generaciones de viticultores con una sólida formación internacional y una mentalidad contemporánea.
La trayectoria de Jorge Monzón es clave para entender la filosofía de la bodega. Formado en Burdeos y Borgoña, trabajó en casas emblemáticas como Domaine de la Romanée‑Conti, así como en proyectos españoles de referencia como Vega Sicilia o Arzuaga.
Tras años de aprendizaje, decidió regresar a su origen para desarrollar un proyecto propio centrado en la recuperación del patrimonio vitícola familiar. El punto de partida fue la recopilación de pequeñas parcelas de viñas viejas, muchas de ellas centenarias e incluso prefiloxéricas, distribuidas en microparcelas en La Aguilera.
Dominio del Águila combina una profunda tradición con un enfoque técnico actual, dando lugar a una elaboración centrada en la mínima intervención. La viticultura se desarrolla con respeto por el entorno, utilizando prácticas naturales, mientras que en bodega se apuesta por fermentaciones espontáneas y métodos artesanales, evitando clarificaciones o filtraciones para preservar la autenticidad del vino.
La crianza, prolongada y cuidadosa, tiene lugar tanto en barrica como en históricas galerías subterráneas, lo que favorece una evolución lenta y equilibrada. El objetivo es elaborar vinos puros, finos y con una gran capacidad de envejecimiento.
Los vinos de Dominio del Águila destacan dentro de la Ribera del Duero por una interpretación más elegante y contenida, donde priman la finura y la expresión del terruño. Se caracterizan por su equilibrio entre concentración y frescura, textura sedosa y taninos finos. En nariz y boca presentan fruta madura, notas especiadas y matices minerales, con una estructura profunda pero refinada. Son vinos de gran complejidad y notable capacidad de guarda.