Don PX 2023 es el vino más joven de Bodegas Toro Albalá, la firma centenaria cordobesa célebre por su maestría en la elaboración de la Pedro Ximénez. Una pequeña joya dulce que, a buen seguro, el tiempo se encargará de revalorizar.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Hablar de Toro Albalá es hacerlo de la más auténtica tradición andaluza y Don PX 2023, pese a ser la más reciente de sus creaciones, encierra, sin duda, toda su esencia.
Bodegas Toro Albalá elabora todos sus vinos con uvas de Pedro Ximénez. Las empleadas en este Don PX 2023 proceden de sus cuidados viñedos de La Noria, finca situada en el término de Aguilar de la Frontera. Tras su vendimia, los frutos fueron dispuestos sobre esterillas para ser pasificados al sol. Una vez alcanzado ese estado, pasaron por una prensa hidráulica para obtener de ellos el preciado mosto, que, a continuación, permaneció en depósitos de acero inoxidable durante un año. Finalmente, el vino fue embotellado, sin filtrado previo, dada su gran densidad. Disfrútalo sólo o acompañando entrantes como foie gras y quesos azules, platos de cordero y cerdo o postres como helado de vainilla con frutos del bosque.
Fundada en 1922, en plena campiña cordobesa, Toro Albalá es todo un referente de la D.O. Montilla-Moriles. La bodega familiar, dirigida actualmente por Antonio Sánchez, es una de las pocas que puede presumir de haber obtenido los 100 codiciados puntos Parker para una de sus elaboraciones, Don PX Convento Selección 1946.
De un llamativo color ámbar con ribete anaranjado.
Nariz de intenso dulzor y gran riqueza de matices. Predominan los aromas a fruta seca (pasas, higos, orejones y dátiles), que, seguidamente, dan paso a cítricos (zumo de limón y cáscara de naranja).
Las notas de fruta pasificada retornan en boca, donde el vino se muestra amplio, pleno de sensaciones y equilibrado y ligero, pese a su grado alcohólico y contenido en azúcar (450 g). Final untuoso, largo y persistente, que deja un intenso gusto a miel y a pasas y un agradable toque cítrico.
Del sueño de un pequeño agricultor, nacía en 1922, en el corazón de la campiña cordobesa, Bodegas Toro Albalá. José María Toro Albalá inició la andadura de su firma con una apuesta clara: la elaboración de vinos generosos y de licores de alta calidad con la uva Pedro Ximénez como protagonista.
El fino Eléctrico, conocido así popularmente al asentarse la bodega en los terrenos que albergaron una antigua central eléctrica, fue una de sus principales creaciones en los años 20. Cuatro décadas después, en los 60, la firma inauguraría una nueva etapa de la mano de Antonio Sánchez, enólogo y sobrino del fundador, que se prolonga hasta la actualidad. Con una visión más internacional pero sin abandonar la tradición familiar, Bodegas Toro Albalá exhibe su maestría con auténticas joyas enológicas como son sus amontillados o sus insuperables Don PX. Precisamente su Don PX Convento Selección 1946 marcó un antes y después para esta firma cordobesa al ser el primer vino dulce en alcanzar los míticos 100 puntos Parker.
Los viñedos que posee la bodega, adscritos a la D.O.P. Montilla-Moriles, se reparten entre las tierras albarizas de Finca La Noria, en el término de Aguilar de la Frontera, y de la mejor zona de Los Moriles Altos, y los suelos arenosos de Montalbán, donde se lleva a cabo la pasificación.