Don PX Cosecha 2004
Don PX Cosecha 2004 es una de las creaciones más atractivas y jóvenes de Toro Albalá, bodega centenaria cordobesa de reconocido prestigio en la elaboración de vinos dulces y generosos.
Don PX Cosecha 2004 es una de las creaciones más atractivas y jóvenes de Toro Albalá, bodega centenaria cordobesa de reconocido prestigio en la elaboración de vinos dulces y generosos.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Pedro Ximénez
Tipo de barrica
Botas de roble americano
Permanencia en barrica
Al menos 20 años
Capacidad (cl)
75
Don PX Cosecha 2004 nace de una selección que, todos los años, Bodegas Toro Albalá realiza de sus vinos dulces de Pedro Ximénez que llevan más tiempo de crianza para embotellarlos. Envejecido al menos durante 20 años en botas de roble americano, tras una exhaustiva vendimia y pasificación al sol de las uvas, este vino, casi inmortal, se muestra denso y persistente al paladar.
Bodegas Toro Albalá nace en 1922, en Aguilar de la Frontera (Córdoba), de la mano de José María Toro Albalá, un pequeño agricultor que tuvo la idea de guardar vinos viejos para su conversión en auténticas joyas enológicas. Una filosofía asentada en la tradición y en la artesanía que continúa ahora su sobrino Antonio Sánchez, actual propietario y enólogo, y que ha dado algunos de los mejores vinos de la historia reciente de nuestro país como Don PX Convento Selección 1946, valorado con 100 puntos Parker.
Don PX Cosecha 2004 es un excelente Pedro Ximénez de la D.O. Montilla-Moriles, complejo e intenso, que resultará ideal para acompañar chocolates con alto porcentaje de cacao e incluso ciertos quesos azules que no sean excesivamente intensos.
En nariz, Don PX Cosecha 2004 es balsámico, con marcadas notas de vaina de la algarroba, escabeche, ciruelas pasas y regaliz negro. Después desarrolla un frescor herbáceo (ciprés) y ecos de banana seca y especias como la pimienta de Madagascar.
En boca ofrece una persistencia torrefacta, con toques de caramelo y miel. Largo y elegante, en la retronasal vuelven las sensaciones de ciruelas pasas y frutos tostados. Es un vino dulce sin ser pesado, por su perfecto equilibrio en acidez, con buena persistencia al final.
A la vista luce un color caoba oscuro de bonito movimiento en copa. Gran aromaticidad donde destacan las notas de café, chocolate negro, fruta pasificada, uvas, ciruelas y orejones, con recuerdos a canela y sensaciones balsámicas y cítricas (naranja). Entrada dulce en boca, que se equilibra a la perfección con la acidez cítrica. Es un vino de gran persistencia.
Del sueño de un pequeño agricultor, nacía en 1922, en el corazón de la campiña cordobesa, Bodegas Toro Albalá. José María Toro Albalá inició la andadura de su firma con una apuesta clara: la elaboración de vinos generosos y de licores de alta calidad con la uva Pedro Ximénez como protagonista.
El fino Eléctrico, conocido así popularmente al asentarse la bodega en los terrenos que albergaron una antigua central eléctrica, fue una de sus principales creaciones en los años 20. Cuatro décadas después, en los 60, la firma inauguraría una nueva etapa de la mano de Antonio Sánchez, enólogo y sobrino del fundador, que se prolonga hasta la actualidad. Con una visión más internacional pero sin abandonar la tradición familiar, Bodegas Toro Albalá exhibe su maestría con auténticas joyas enológicas como son sus amontillados o sus insuperables Don PX. Precisamente su Don PX Convento Selección 1946 marcó un antes y después para esta firma cordobesa al ser el primer vino dulce en alcanzar los míticos 100 puntos Parker.
Los viñedos que posee la bodega, adscritos a la D.O.P. Montilla-Moriles, se reparten entre las tierras albarizas de Finca La Noria, en el término de Aguilar de la Frontera, y de la mejor zona de Los Moriles Altos, y los suelos arenosos de Montalbán, donde se lleva a cabo la pasificación.