Don PX Vieja Cosecha 1968 es una de las rarezas de la gama Don PX Vieja Cosecha de Toro Albalá, formada por vinos 'joya' controlados exhaustivamente durante todo el proceso de elaboración, con resultados espectaculares como en este blanco dulce elegante y persistente. No te quedes sin esta auténtica pieza de coleccionista, presentado en formato petaca de 200 ml con estuche de lujo.
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Pedro Ximénez
Tipo de barrica
Botas de roble americano
Capacidad (cl)
20 cl
Don PX Vieja Cosecha 1968 es un excepcional vino elaborado exclusivamente con frutos de la variedad Pedro Ximénez, mediante el sistema tradicional de asoleo de las uvas tras la vendimia, posteriormente envejecidas en botas de roble americano.
Don PX Vieja Cosecha 1968 ejemplifica la sabiduría enológica de Bodegas Toro Albalá. Mimados con celo por el capataz y enólogo de la firma, los Don PX de la gama Vieja Cosecha son vendimiados, prensados, criados y embotellados en su momento óptimo. Un proceso completamente artesanal y medido que ha convertido a esta casa cordobesa centenaria en un referente de calidad en la D.O. Montilla-Moriles.
Don PX Vieja Cosecha 1968 es, por sus características organolépticas, el acompañante ideal de postres de chocolate amargo y quesos azules.
VISTA: Negro profundo con bonitos ribetes ambarinos. NARIZ: Intenso, con un primer protagonismo de piel de naranja, aromas dulces a arroz con leche, canela y chocolates. De fondo aparecen pasas, caramelo y café. GUSTO: Envolvente, con una entrada dulce y, enseguida, se descubre una ligera acidez que refresca el paso por boca. Untuoso pero no denso, aterciopelado y final muy agradable.
Del sueño de un pequeño agricultor, nacía en 1922, en el corazón de la campiña cordobesa, Bodegas Toro Albalá. José María Toro Albalá inició la andadura de su firma con una apuesta clara: la elaboración de vinos generosos y de licores de alta calidad con la uva Pedro Ximénez como protagonista.
El fino Eléctrico, conocido así popularmente al asentarse la bodega en los terrenos que albergaron una antigua central eléctrica, fue una de sus principales creaciones en los años 20. Cuatro décadas después, en los 60, la firma inauguraría una nueva etapa de la mano de Antonio Sánchez, enólogo y sobrino del fundador, que se prolonga hasta la actualidad. Con una visión más internacional pero sin abandonar la tradición familiar, Bodegas Toro Albalá exhibe su maestría con auténticas joyas enológicas como son sus amontillados o sus insuperables Don PX. Precisamente su Don PX Convento Selección 1946 marcó un antes y después para esta firma cordobesa al ser el primer vino dulce en alcanzar los míticos 100 puntos Parker.
Los viñedos que posee la bodega, adscritos a la D.O.P. Montilla-Moriles, se reparten entre las tierras albarizas de Finca La Noria, en el término de Aguilar de la Frontera, y de la mejor zona de Los Moriles Altos, y los suelos arenosos de Montalbán, donde se lleva a cabo la pasificación.