Excepcional blanco riojano elaborado en roble francés
Flor de Muga Blanco Reserva 2022 pertenece a la nueva gama de la gran casa de Haro. Un excepcional blanco riojano que fermenta y madura con sus lías en roble francés nuevo de tostado suave, para después envejecer 6 meses en barricas.
Flor de Muga Blanco Reserva 2022 es el resultado del ensamblaje de viura, garnacha blanca y maturana blanca, procedentes de distintas zonas de Rioja Alta. La maturana blanca nace en Haro y Anguciana, sobre suelos franco arenosos; la garnacha blanca, en Villalba de Rioja y Galbárruli, con suelos arcillo calcáreos; y la viura, en Badarán, sobre suelos arcillo ferrosos. Esta diversidad de orígenes y suelos se traduce en una notable complejidad aromática.
Tras un exhaustivo seguimiento de la maduración, la vendimia se realiza de forma manual, diferenciando variedades y parcelas. Una vez despalilladas, las uvas pasan a la prensa, donde realizan una breve maceración con las pieles. Se selecciona el mosto flor, obtenido por gravedad, que fermenta a baja temperatura en barricas nuevas de roble francés elaboradas en la propia tonelería, con tostado muy ligero, procedentes de los bosques de Nevers y Bertranges.
Tras la fermentación, el vino permanece con sus lías durante 3 4 meses, aportando mayor volumen y suavidad. El envejecimiento continúa durante 6 meses en barricas nuevas de roble francés, seguido de una crianza de 18 meses en botella.
Muga es uno de los valores más seguros y reconocibles de Rioja, fundada en 1932 por la saga que le da nombre: los Muga Su historia arranca en una modesta bodega situada en una calle céntrica de Haro, pero en 1970 estrenó nuevas instalaciones en el famoso Barrio de la Estación del mismo municipio. Muga se caracteriza por su fidelidad a la elaboración tradicional: trasiegos por gravedad, clarificar con clara de huevo, y todos los tintos se elaboran, fermentan y se crían en roble. Es una de las pocas bodegas españolas que cuenta con tonelería propia, y se distingue también por su maestría en las crianzas largas.
Notas de cata
Flor de Muga Blanco Reserva 2022 se presenta con una tonalidad dorado intenso, limpio y brillante.
En nariz ofrece una gran intensidad y complejidad aromática, donde destacan las elegantes notas de especias dulces (vainilla), acompañadas de un delicado fondo de cítricos y flores blancas que aportan frescura y profundidad.
En boca muestra una estructura sólida y con volumen, marcada por un ligero carácter graso equilibrado con una acidez vibrante que realza su frescura. Aparecen sutiles matices salinos y un elegante recuerdo tostado, perfectamente integrado. El conjunto resulta armónico y equilibrado, con un final largo, persistente y muy expresivo.
La familia Muga empieza a producir en 1932 en una pequeña bodega situada en el centro de Haro. Sería en 1968 cuando estrena las instalaciones en las que hoy sigue produciendo, en el histórico Barrio de la Estación de Haro. A lo largo de estos años, las nuevas generaciones de la familia se han ido incorporando al negocio familiar manteniendo la tradición y mejorando los vinos hasta el punto de que algunos de ellos -Aro, Prado Enea, Torre Muga- están considerados como uno de los mejores tintos de este país.
La madera de roble es una de las grandes señas de identidad de Muga. Este es el principal material con el que está construido el hermoso caserón riojano que alberga la bodega y son las barricas de roble fabricadas de forma artesanal por sus propios toneleros- las que marcan la enorme calidad de los vinos que elaboran. Tampoco hay que olvidar sus excepcionales viñedos de tempranillo, garnacha, graciano y mazuelo, ubicados en el valle de los ríos Oja y Tirón. En estas tierras, suelo y clima se alían para ofrecer unas condiciones excepcionales a la vid, algo que aprovecha la familia Muga para elaborar sus afamados vinos.