Gramona Mas Escorpí Chardonnay 2023 es una nueva pequeña joya enológica de Bodegas Gramona. 100% chardonnay biodinámico, este blanco se distingue por su minucioso proceso de elaboración en el que únicamente se empleó el mosto fermentado de la parte superior de la cuba.
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Gramona Mas Escorpí Chardonnay 2023 pertenece a la línea de vinos que Bodegas Gramona elabora a partir de variedades foráneas plantadas por esta saga familiar en el Penedès, hace casi un cuarto de siglo. Concretamente, la variedad blanca de origen francés, que protagoniza en solitario este vino, procede de las fincas de Mas Escorpí y El Serralet, viñedos ubicados a 400 metros de altitud y que son trabajados de acuerdo al método biodinámico. Estos criterios en Gramona no sólo se refieren al cultivo de la uva, sino que, también, se extienden a la vinificación.
A esta certificación, reconocida con el sello Demeter, se añade otra particularidad que hace a Gramona Mas Escorpí Chardonnay 2023 un vino más exclusivo si cabe. Y es que para su elaboración Bodegas Gramona sólo seleccionó la tête de cuvée, o lo que es lo mismo, el mosto fermentado de la parte superior de la cuba, que es, precisamente, el que tiene una mayor carga de fruta y más alta calidad. El resultado final es un blanco excepcional, marcadamente aromático, fresco y glicérico.
Desde 1881 lleva Bodegas Gramona haciendo grandes cavas y vinos, con la tradición y el respeto al terroir como bandera. Gramona Mas Escorpí Chardonnay 2023 es buen ejemplo de ello, un vino que por sus características organolépticas puede degustarse junto a todo tipo de entrantes, mariscos, pescados, ceviches, arroces, verduras y ensaladas.
A la vista, Gramona Mas Escorpí Chardonnay presenta un color amarillo pálido con reflejos verdosos brillantes.
En nariz despliega una amplia gama aromática que abarca desde fruta blanca (pera de agua), tropical (piña, mango, kiwi), cítricos (lima, pomelo, limón), hasta agradables recuerdos anisados, pasando por sutiles toques de flores blancas.
La entrada en boca es fresca, de cuerpo medio y con peso de fruta. Sorprendentemente glicérico y untuoso. Buena acidez que aporta gran frescura al final.
Los Gramona forman una familia de cinco generaciones de bodegueros. Desde mediados del siglo XIX trabajan sus tierras en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) y hoy día producen espumosos amparados por el sello de calidad Corpinnat, y vinos tranquilos bajo el paraguas de la D.O. Penedès. Pocas firmas han desarrollado un trabajo tan importante en los últimos años para situar a los espumosos españoles a la altura de los grandes champanes.
Y es que los espumosos de Gramona, diseñados por Jaume Gramona, una de las figuras que más sabe de burbujas en nuestro país, alcanzan altas cotas de elegancia y se caracterizan por sus largas crianzas. Espumosos que cosechan prestigiosos reconocimientos internacionales, y se elaboran según procesos artesanales: tapón de corcho natural durante la crianza, pupitres para el aclarado y degüelle manual.
La familia Gramona trabaja bajo la filosofía biodinámica alrededor de 303 hectáreas. De éstas, 72 son propiedad de la familia y el resto provienen de Aliances per la Terra, la asociación de viticultores fundada en el año 2015 y encabezada por Gramona que sigue una filosofía de trabajo respetuosa con el entorno. En el año 2014 Gramona obtuvo el sello Demeter, que certifica la agricultura y vinificación biodinámicas de cada vino. Unos años más tarde, en el 2018, se convirtió en la primera bodega de la Península en obtener el sello biodinámico BIODYVIN. El sello Biodyvin es un certificado muy exigente, específico para el sector del vino a nivel mundial, y certifica el trabajo en biodinámica tanto para la viticultura como para la vinificación (bodega).