Habla Nº 25 2019 es un tinto elaborado al cien por cien con uvas de la variedad foránea malbec, que en el terroir extremeño de Bodegas Habla se expresa con carácter y tipicidad. Tras una viticultura ecológica y una cuidada elaboración culminada con 12 meses de crianza en barrica, el resultado es un tinto franco y complejo con una marcada personalidad varietal, elegante, fresco y persistente.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Malbec
Tipo de barrica
Barricas de roble francés
Permanencia en barrica
12 meses
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
14
Color rojo picota de gran opacidad que aporta carácter y sedosidad en su movimiento. Gran intensidad que resalta su atractivo. Despliega complejas notas varietales. Expresión franca de su cultivo con sensaciones dulces de campanilla, recuerdos a frutas del bosque como las grosellas y especias de clavo. Elegantes notas de almizcle que nos transportan al mundo de los cipreses. Gran personalidad varietal en boca, con una entrada potente y atractiva. Un deleite de sensaciones cremosas y elegantes a su paso por la boca. Fresco y con una persistencia que nos hace sentir delante de algo único.
Habla es una de las bodegas más avanzadas de nuestro país, responsable de aupar a los vinos de Extremadura a lo más alto y de borrar de un plumazo la dudosa reputación de los vinos de esta tierra. Sus modernas instalaciones y viñedo (200 hectáreas divididas en parcelas) se alzan en una finca ubicada en la localidad de Trujillo, de suelos poco profundos con pizarras y granitos, una buena textura y baja fertilidad, que junto al clima continental, favorece una óptima maduración y rendimientos limitados.
Bodegas Habla ha introducido diversas innovaciones en la región tanto en viñedo, donde apuesta por prácticas ecológicas, como en enología. Por ejemplo, en el viñedo ha implantado cubiertas vegetales en las calles del cultivo para controlar la erosión, el empobrecimiento nutricional y evitar el impacto ambiental de los herbicidas y de las emisiones en CO2 de los tractores; también utiliza la política de la sombra: la disposición de la vegetación en las espalderas aparasolada, lo que garantiza unas condiciones de maduración algo más frescas y solventar el problema de la excesiva calidez. Además, sigue una trazabilidad muy estricta con cada una de las parcelas.
En cuanto a la elaboración, apuesta por la mínima intervención para dejar que sea la tipicidad de la zona, el carácter de las variedades y el complemento del roble francés los que marquen el estilo. Así crean vinos de excelente carácter y tipicidad y fáciles de beber, que destacan además por su original estética.