Habla Rita 2025
Habla Rita 2025 es un rosado provenzal que homenajea a la Gilda de Rita Hayworth. En este caso, la bofetada es exquisita y aromática.
Habla Rita 2025 es un rosado provenzal que homenajea a la Gilda de Rita Hayworth. En este caso, la bofetada es exquisita y aromática.
Si hay una bodega que ha situado los vinos de Extremadura en lo más alto es, sin duda, Bodegas Habla. Habla Rita 2025 reúne todas las características del rosado de la Provenza (Francia), y muestra la máxima expresión de las variedades que lo componen: syrah y garnacha. El resultado es un vino elegante y con mucha personalidad.
Lo que hace 20 años sonaba a ciencia ficción hoy es una realidad. Bodegas Habla es la firma que ha conseguido prestigio para el vino extremeño y la bodega extremeña que mayor presencia tiene en el panorama nacional. Una firma que ha sabido entender una zona con gran arraigo vinícola, y diseñar vinos de excelente carácter y tipicidad, como este Habla Rita (V.T Extremadura).
Temperatura servicio
Vista
Atractivo color rosa pálido con ligeros toques fucsia.
Nariz
Fresco e intenso carácter a pomelo con matices muy sutiles de violeta, laurel y frutas rojas del bosque.
Boca
Suave, redondo, delicado, desarrolla abundantes notas de frambuesa o fresa, con un final largo y lleno de matices.
Habla es una de las bodegas más avanzadas de nuestro país, responsable de aupar a los vinos de Extremadura a lo más alto y de borrar de un plumazo la dudosa reputación de los vinos de esta tierra. Sus modernas instalaciones y viñedo (200 hectáreas divididas en parcelas) se alzan en una finca ubicada en la localidad de Trujillo, de suelos poco profundos con pizarras y granitos, una buena textura y baja fertilidad, que junto al clima continental, favorece una óptima maduración y rendimientos limitados.
Bodegas Habla ha introducido diversas innovaciones en la región tanto en viñedo, donde apuesta por prácticas ecológicas, como en enología. Por ejemplo, en el viñedo ha implantado cubiertas vegetales en las calles del cultivo para controlar la erosión, el empobrecimiento nutricional y evitar el impacto ambiental de los herbicidas y de las emisiones en CO2 de los tractores; también utiliza la política de la sombra: la disposición de la vegetación en las espalderas aparasolada, lo que garantiza unas condiciones de maduración algo más frescas y solventar el problema de la excesiva calidez. Además, sigue una trazabilidad muy estricta con cada una de las parcelas.
En cuanto a la elaboración, apuesta por la mínima intervención para dejar que sea la tipicidad de la zona, el carácter de las variedades y el complemento del roble francés los que marquen el estilo. Así crean vinos de excelente carácter y tipicidad y fáciles de beber, que destacan además por su original estética.