Íñigo Amézola 2023 nace en el corazón de Rioja Alta, en una parcela elevada que da vida a este tinto que habla con franqueza de su origen: fruta precisa, perfume floral sutil y un paladar sabroso que se alarga sin esfuerzo. La crianza en roble francés nuevo se integra con discreción, puliendo taninos y realzando el peso frutal. Detrás late la historia de una casa emblemática que entiende el vino desde el viñedo y lo firma con identidad propia.
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas de roble francés nuevas
Permanencia en barrica
8 meses
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
14
Los orígenes de Bodegas Amézola de la Mora se remontan a principios del siglo XIX en Torremontalbo (La Rioja Alta). A finales de ese mismo siglo, la plaga de la filoxera obligó a su propietario a interrumpir su actividad vinícola de forma indefinida. El parón duró hasta 1986, cuando los hermanos Íñigo y Javier Amézola, bisnietos del fundador, reactivaron la bodega hasta convertirla en una de las más importantes de la región.
Aunque actualmente son las hijas de Íñigo quienes gestionan la bodega, la propietaria es Cristina Amézola Downes, madre de las mismas y viuda de Íñigo. Este cambio generacional supone que el proyecto se perpetuará en el tiempo con misma lucidez que hasta ahora. La bodega, de estilo château, cuenta con calados y cuevas subterráneas y 70 hectáreas de viñedo propio. Elabora una completa gama formada por siete vinos de una calidad media más que notable.