Krug Vintage 2008 es una obra maestra que captura la esencia de un año excepcional en Champagne. Con 12 años de crianza, este cuvée especial ofrece una sinfonía de aromas y sabores que seducen desde el primer sorbo.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Krug Vintage 2008 se elabora con uvas procedentes de parcelas emblemáticas de la montaña de Reims Sur, incluyendo Aÿ, Mareuil, Bouzy y Ambonnay. Este selecto champán es fruto de un ensamblaje que consta de un 53% de pinot noir, un 25% de meunier y un 22% de chardonnay. Los viñedos propios de Krug cubren el 20% de sus necesidades, complementados por más de 100 contratos 'parcela por parcela' con viticultores de la zona, que garantizan una calidad excepcional.
Este espumoso es el resultado de una meticulosa selección de vinos de la añada 2008, con una crianza de 12 años en bodega que le aportó armonía, delicadeza y una expresión extraordinaria. La vinificación se basa en una filosofía de precisión artesanal, buscando siempre el equilibrio entre frescura estructurada y diversidad aromática.
Fundada en 1843 por Joseph Krug en Reims, Francia, la Maison Krug se ha convertido en sinónimo de excelencia en Champagne. Su filosofía se basa en crear el mejor champagne posible cada año, independientemente de las condiciones climáticas. Actualmente forma parte del grupo LVMH, pero mantiene su espíritu familiar y artesanal. Julie Cavil, actual cellar master, continúa la tradición de calidad y creatividad que define a Krug.
Krug Vintage 2008 es el champagne ideal para acompañar platos sofisticados como tartar de ostras con emulsión de langosta, terrina de conejo con acedera, tagliatelle con mejillones y albahaca, pescados blancos en salsa de limón y pimienta, o postres cítricos como tarta de maracuyá y merengue de limón
A la vista, Krug Vintage 2008 presenta un tono dorado intenso y brillante. En nariz, es expresivo y complejo, con aromas de miel, regaliz, mentol, piel de naranja y pomelo. En boca, destacan notas de membrillo, frutas confitadas, cítricos, kiwi amarillo, carambola, miel, tarta de manzana, galletas de mantequilla, peonía e hinojo, con matices florales y mentolados. Final largo, equilibrado y preciso con una estructura asombrosa.
Krug es una de las pocas casas de Champagne que se concentra en producir solamente champanes de prestigio. Hablar de Krug es hablar de arte y de paciencia. Posiblemente es la casa elaboradora de champagne con más personalidad de Reims. Su champagne sólo es producido bajo estrictos estándares de altísima calidad. Krug está especializada en la elaboración de espumosos de alta gama, de champagnes excelentes. Como proveedora de la Casa Real Británica desde tiempos de Jorge V, la firma es una de las más apreciadas en el mundo. Su característico sabor suave, dulce, aterciopelado y lleno de matices y extravagancias convierte a sus champagnes en verdaderas joyas para el paladar. Desde 1843, seis generaciones herederas de Johannn Joseph Krug han seguido su estela, imitando la combinación que le ha dado fama y que le otorga ese toque individual y distintivo. Krug sigue elaborando artesanalmente, desde la vendimia hasta el assemblage (el milagro de este champagne). Los Krug fermentan en barricas de roble francés (siendo el único champagne del mundo que lo hace), antes de pasar a botella, donde puede permanecer hasta 18 años, esperando el momento idóneo para salir al mercado y ofrecer sus encantos. Este paso por madera otorga una gran longevidad al vino, que puede permanecer largos años sin perder sus cualidades.