Los Loros Moscatel Seco 2021 se elabora a partir de viñas enclavadas a 150 metros de altitud en la localidad de Arafo, en Tenerife. Un blanco amparado por la Denominación de Origen Valle de Güímar para cuya elaboración, tras una exhaustiva selección y vendimia manual, en la Bodega Juan Francisco Fariña Pérez se procedió a la fermentación espontánea con levaduras autóctonas en depósitos inox, durante 14 días, para dar paso al prensado y trasiego del vino a barricas usadas de roble francés, donde permaneció durante 7 meses junto a sus lías hasta su embotellado.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Moscatel
Tipo de barrica
Barricas usadas de roble francés de 300 litros
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
7 meses con sus lías
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
13
Elaborado por Juan Francisco Fariña Pérez, Los Loros Moscatel Seco 2021, es un excepcional monovarietal del moscatel que procede de un viñedo de una sola parcela situada a 150 metros de altitud sobre el nivel del mar, en la localidad tinerfeña de Arafo (D.O. Valle de Güímar). Su cosecha y selección manual, su fermentación espontanea con levaduras autóctonas y el reposo posterior del vino en barricas de roble francés durante 7 meses con sus lías, son las claves para ofrecer un blanco canario con personalidad, equilibrado y sabroso.
La finca El Borujo, situada en el ya mencionado pueblo de Arafo, se encuentra ubicada a una altitud cercana a los 800 metros sobre el nivel del mar, y es el origen del viñedo propiedad de la bodega Juan Francisco Fariña Pérez. Una firma familiar fundada en el año 1999 con el objetivo de elaborar, de manera artesanal, vinos que expresen el terruño de las Islas Canarias, mediante el uso de variedades autóctonas como el listan blanco, marmajuelo, albillo criollo, gual, vijariego blanco o el moscatel que cimenta Los Loros Moscatel Seco 2021.
Visualmente presenta un color amarillo pajizo de cierta intensidad, limpio y brillante
En nariz es expresivo, con notas de flores blancas, jazmín, hierbas secas y piedra seca.
En boca es sabroso, frutoso, equilibrado y con un fino amargor.