LZ 2022 es un homenaje a los viticultores del pueblo de Lanciego de Álava de los años 20, un vino creado con el deseo de mantener vivo en la memoria el gusto de aquella época. Ha sido fermentado en tanques de cemento de uvas previamente seleccionadas de viñedos ecológicos platados a 700 metros de altitud. Estas cepas confieren un carácter singular al vino, a lo que se le añade frescura, juventud y mucha fruta.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
Tipo de botella
Bordelesa
Capacidad (cl)
75
Los viñedos que se encuentran en los parajes de Campoluengo, Las Rozas, Castillejo, El Romeral, Agozaderas y El Plano, alrededor del pueblo de Lanciego de Álava (Rioja Alavesa) son los auténticos protagonistas de este LZ 2022. Un vino elaborado con las variedades tempranillo, garnacha y graciano originarias de la zona y certificadas como ecológicas. Un tinto ligero, con mucha fruta y con cierta acidez que le aporta frescura.
La bodega de la Compañía de Vinos Telmo Rodríguez volvió en 1998 para redescubrir el gusto del Rioja. En honor a mantener vivo ese gusto nace LZ 2022. La vinificación de este vino en bodega se realiza fermentando el mosto con levaduras autóctonas. Finalmente, se envejece durante 6-7 meses en depósitos de cemento.
Disfrútalo especialmente en platos especiados o como acompañante ideal a un revuelto de verduras, unas berenjenas asadas o platos de carne estofada.
Color rojo picota intenso, con reflejos violáceos, limpio y brillante.
Nariz limpia y franca de intensidad media, presenta aromas de fruta roja, crujiente, con alguna nota láctica y especiada.
Aromático en boca, ligero, con viva acidez que aporta frescura, paso frutal, taninos amables y con un final medio de aromas frutales y toques minerales.
La bodega de la Compañía de Telmo Rodríguez se encuentra ubicada en una bonita finca de la Rioja Alavesa llamada Granja Nuestra Señora de Remelluri, en el término municipal de Labastida. Una finca con mucha historia. Fue, desde parte de un poblado medieval en el siglo X, a una granja de unos monjes Jerónimos en el siglo XIV. Pero es en 1968 cuando una pareja formada por Jaime Rodríguez y Amaya Hernandorena se hace con la propiedad de la finca. Durante esta época se apostó por un tipo de vino más moderno y frutal, nada que ver con el rioja clásico de la época.
Actualmente, es trabajada por la segunda generación, encabezada por el hijo de la pareja, Telmo Rodríguez, que lejos de acomodarse en la bodega familiar, decidió estudiar y formarse en Burdeos y crear su propia firma. En ella elabora vinos a partir de variedades autóctonas en diferentes zonas originales de la geografía española: Rioja, Rueda, Cigales, Toro, Ribera del Duero, Alicante… son algunas de ellas. Otra de las propuestas de la Compañía de Vinos Telmo Rodríguez es centrarse de manera especial en la recuperación de viñedos olvidados.
Telmo Rodríguez, junto con su amigo y socio, Pablo Eguzquiza, lleva trabajando el viñedo desde 1992. En este tiempo, han elaborado vinos especiales, de terroir, que consiguen expresar un carácter moderno y natural a partir de viñedos históricos. Una de las máximas de Telmo Rodríguez es preservar y cuidar el gusto de la zona porque, en las últimas décadas, se había ido perdiendo, según el enólogo: ”una mala viticultura pierde el gusto del sitio”.