La Maldición Malvar en Bota 2022 es un homenaje a la tradición vitivinícola de la zona madrileña de Valdilecha. Elaborado con malvar y torrontés y criado bajo velo de flor, fue sometido a una a una crianza mixta biológica y oxidativa en cubas de roble jerezanas. Todo un hallazgo.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Tipo de barrica
Cubas de roble tradicionales de Jerez
Tipo de botella
Borgoñona
Capacidad (cl)
75
La Maldición Malvar en Bota 2022 es un vino blanco elaborado por la bodega Cinco Leguas a partir de torrontés y malvar, bajo la D.O. Vinos de Madrid. En su proceso de vinificación se macera las pieles y los raspones durante 11 meses en tinajas de barro de 200 litros, donde se produce el llamado ‘velo de flor’. Una vez realizada la fermentación alcohólica y maloláctica espontáneas, el vino es envejecido en cubas de roble tradicionales jerezanas, donde adquiere su verdadero carácter.
Bodega Cinco Leguas es la evolución de La Maldición y la apuesta del catalán Marc Isart por la zona de Valdilecha, en Madrid. El prestigioso enólogo, reconocido por proyectos como Comando G o Bernabeleva, convence con esta nueva propuesta consistente en elaborar vinos de sed, hechos para el disfrute, a partir de viejas viñas olvidadas de tinto fino y malvar asentadas en parcelas que se ubican a menos de 5 leguas de la Villa. La Maldición Malvar en Bota 2022 es un gran ejemplo del buen hacer de este productor.
La Maldición Malvar en Bota exhibe un color ámbar, limpio y brillante
En nariz despliega aromas de frutos secos como la almendra junto a notas de flores secas.
En boca es glicérico y fresco, con un paso de boca muy sedoso y agradable.
Bodegas Cinco Leguas es el proyecto personal de Marc Isart, un joven enólogo catalán afincado en Madrid ligado a proyectos tan singulares y míticos como Comando G o Bernabeleda.
Cinco Leguas es la evolución de La Maldición, y tiene como objetivo la elaboración de vinos honestos, “vinos para dar placer y calmar la sed”, a partir de viñas olvidadas en medio de un paisaje austero con identidad propia.
El proyecto se ubica en el pueblo madrileño de Chinchón. Todo comienza en lo que era una fábrica de trajes, que luego sería una bodega de espumosos y, posteriormente, una fábrica de anís. El nombre de la bodega (5 leguas) hace referencia a la distancia máxima donde podían estar situados los viñedos de los vinos de la Villa de Madrid. Esta norma ha regido por decreto real durante siglos para el pueblo madrileño.
La apuesta personal de Isart surge a partir de viejas viñas olvidadas de tinto fino, malvar y torrontés de Madrid (Alarije) situadas en los términos municipales de Belmonte de Tajo, Colmenar de Oreja y Chinchón. Unas vides de secano y viejas que sobreviven en un clima continental con una pluviometría de 460 mm al año, con veranos secos y calurosos e inviernos fríos y extremos.
Una filosofía que intenta mantener las tradiciones, una identidad, una viticultura orgánica y una enología poco intervencionista son las claves de esta bodega madrileña que elabora vinos honestos que reflejan sin ambages su terruño de origen.