Marqués de Cáceres Gran Reserva 2019
Un clásico elaborado sólo en grandes añadas
Este icono de la elegancia clásica riojana solo se elabora en grandes añadas. Marqués de Cáceres Gran Reserva 2019 se surte de una selección de pequeñas viñas viejas de municipios de Rioja Alta y Rioja Alavesa, y tiene una larga crianza de 26 meses en roble francés seguida de un mínimo de cuatro años más en botella.
Información general
Marqués de Cáceres Gran Reserva 2019 es un ensamblaje de tempranillo (mayoritaria) complementada con un aporte de garnacha y graciano. Nace de una selección de viñas de Rioja Alta y Rioja Alavesa, cultivadas con cepas viejas (entre 65 y 85 años) y de rendimientos muy bajos. La tempranillo proviene de parcelas en varias altitudes localizadas en Cenicero, Elciego y Laguardia, lo que otorga complejidad por los diferentes terrenos. La garnacha se cultiva en Rioja Alta a elevada altitud con el objetivo de conseguir una buena acidez al mismo tiempo que estructura. La graciano, por su parte, procede de Elciego (Rioja Alavesa), y aporta delicadeza, acidez y color.
A la prestigiosa bodega Marqués de Cáceres no le sirven todas las añadas para elaborar este vino con vocación de longevidad. Solo en las mejores cosechas alumbran su Gran Reserva, como esta 2018. Para su elaboración la vendimia se realizó de forma manual, cosechando cada parcela por separado. Tras la fermentación alcohólica, el vino realizó la fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés o en depósito de acero inoxidable, según las partidas de vino. A continuación, todos los vinos pasaron a barricas de roble francés nuevo y de segundo vino, donde envejecieron de 24 a 26 meses, dependiendo del origen del viñedo y de las partidas de barricas. Tras el ensamblaje final y el embotellado de Marqués de Cáceres Gran Reserva 2019, el vino permaneció 4 años más afinándose en bodega antes de su lanzamiento.
Medio siglo de trayectoria le ha sobrado a Marqués de Cáceres para ser todo un clásico. Esta bodega es, junto a Torres, la más internacional del vino español; mundialmente conocida y reconocida. De hecho, fue nombrada la marca más poderosa de la D.O.Ca. Rioja en 2021 por la consultora Wine Intelligence.
La bodega fue fundada en 1970 por el valenciano Enrique Forner, que aplicó en Rioja todo lo que había aprendido en las firmas galas Château Camensac y Château Larose Trintaudon. Allí, en el corazón de Burdeos, este heredero de una larga tradición elaboradora -su abuelo y su padre crearon Vinícola Forner en 1920- conoció al legendario enólogo Émile Peynaud, quien le ayudó a trazar la línea enológica para los vinos de Marqués de Cáceres. Actualmente, la hija de Enrique, Cristina Forner, está al frente de Bodegas Marqués de Cáceres. Cristina ha sido clave en la internacionalización de la bodega, que se erige en lo más alto del escalafón mundial y cuenta con uno de los asesores enológicos más reconocidos del mundo vinícola, el también francés Michel Rolland.
Opinión de sus Creadores
"Color profundo con ribetes levemente atejados. Nariz compleja, en donde las notas de evolución propias de su edad se funden con un fondo de mermelada de frutos silvestres. Una base especiada aporta continuidad en cata, con maderas nobles y un recuerdo a pimienta y clavo. Al evolucionar en copa gana expresividad, mostrando que las sensaciones descritas conviven en armonía y aportan matices que hacen el vino más interesante cada vez que se vuelve a catar. Potente y sostenido en boca, con un tanino redondo y largo que le da consistencia y profundidad al vino. Su tanino dulce es capaz de aunar empaque con delicadeza, dejando un final de cata suave y goloso en donde los aromas terciarios predominan en vía retronasal."
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Características generales
Información general
Marqués de Cáceres Gran Reserva 2019 es un ensamblaje de tempranillo (mayoritaria) complementada con un aporte de garnacha y graciano. Nace de una selección de viñas de Rioja Alta y Rioja Alavesa, cultivadas con cepas viejas (entre 65 y 85 años) y de rendimientos muy bajos. La tempranillo proviene de parcelas en varias altitudes localizadas en Cenicero, Elciego y Laguardia, lo que otorga complejidad por los diferentes terrenos. La garnacha se cultiva en Rioja Alta a elevada altitud con el objetivo de conseguir una buena acidez al mismo tiempo que estructura. La graciano, por su parte, procede de Elciego (Rioja Alavesa), y aporta delicadeza, acidez y color.
A la prestigiosa bodega Marqués de Cáceres no le sirven todas las añadas para elaborar este vino con vocación de longevidad. Solo en las mejores cosechas alumbran su Gran Reserva, como esta 2018. Para su elaboración la vendimia se realizó de forma manual, cosechando cada parcela por separado. Tras la fermentación alcohólica, el vino realizó la fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés o en depósito de acero inoxidable, según las partidas de vino. A continuación, todos los vinos pasaron a barricas de roble francés nuevo y de segundo vino, donde envejecieron de 24 a 26 meses, dependiendo del origen del viñedo y de las partidas de barricas. Tras el ensamblaje final y el embotellado de Marqués de Cáceres Gran Reserva 2019, el vino permaneció 4 años más afinándose en bodega antes de su lanzamiento.
Medio siglo de trayectoria le ha sobrado a Marqués de Cáceres para ser todo un clásico. Esta bodega es, junto a Torres, la más internacional del vino español; mundialmente conocida y reconocida. De hecho, fue nombrada la marca más poderosa de la D.O.Ca. Rioja en 2021 por la consultora Wine Intelligence.
La bodega fue fundada en 1970 por el valenciano Enrique Forner, que aplicó en Rioja todo lo que había aprendido en las firmas galas Château Camensac y Château Larose Trintaudon. Allí, en el corazón de Burdeos, este heredero de una larga tradición elaboradora -su abuelo y su padre crearon Vinícola Forner en 1920- conoció al legendario enólogo Émile Peynaud, quien le ayudó a trazar la línea enológica para los vinos de Marqués de Cáceres. Actualmente, la hija de Enrique, Cristina Forner, está al frente de Bodegas Marqués de Cáceres. Cristina ha sido clave en la internacionalización de la bodega, que se erige en lo más alto del escalafón mundial y cuenta con uno de los asesores enológicos más reconocidos del mundo vinícola, el también francés Michel Rolland.
Opinión de sus Creadores
"Color profundo con ribetes levemente atejados. Nariz compleja, en donde las notas de evolución propias de su edad se funden con un fondo de mermelada de frutos silvestres. Una base especiada aporta continuidad en cata, con maderas nobles y un recuerdo a pimienta y clavo. Al evolucionar en copa gana expresividad, mostrando que las sensaciones descritas conviven en armonía y aportan matices que hacen el vino más interesante cada vez que se vuelve a catar. Potente y sostenido en boca, con un tanino redondo y largo que le da consistencia y profundidad al vino. Su tanino dulce es capaz de aunar empaque con delicadeza, dejando un final de cata suave y goloso en donde los aromas terciarios predominan en vía retronasal."

