Quíbia 2024

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16,00 / botella
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Quíbia 2024 es fruto de un singular coupage de la variedad blanca prensal blanc y las tintas callet y giró ros, autóctonas de Mallorca. Fermentado y criado sobre sus lías durante tres meses, este blanco de Ànima Negra, prácticamente un blanc de noirs, es todo frescura, elegancia y mineralidad, con un grato toque salino que conquista al primer sorbo. 

Características de consumo

Temperatura servicio

10-12 ºC

Características generales

Tipo de vino

Blanco

Región

Mallorca

Variedad de uva

Callet, Prensal blanc, Giró ros

Tipo de botella

Borgoñona

Capacidad (cl)

75

Opinión de los creadores

La bodega

Ànima Negra
Bodega

La bodega Ànima Negra es la historia de dos amigos mallorquines (Miguel Ángel Cerdá y Peré Obrador) que, en 1994, se embarcan en la fundación de un proyecto personal con el empeño de elaborar vinos de calidad con uvas autóctonas de la isla. Para ello, transforman una lechería en el espacio destinado a la elaboración de vino.

A día de hoy, Ànima Negra es un referente de vinos auténticos, personales y de calidad en la isla de Mallorca, aunque ya traspasan las fronteras de la isla balear exportando sus vinos en más de 40 países por todo el mundo.

Ubicada al sureste de la isla, la bodega elabora sus vinos en la vieja ‘possessió’ de Son Burguera, cerca de la localidad de Felanitx. La primera producción se realizó en esa antigua edificación y, a partir de ahí, se mejoraron las instalaciones para realizar vinos de calidad.

Cuentan con un viñedo formado por unas 150 microparcelas situadas alrededor de la bodega, con la excepción de 5 viñas en la zona oeste de Mallorca. Principalmente cultivan viñas viejas de callet, mantonegro, fogoneu, premsali blanc y giró ros en diferentes suelos. Posteriormente, las uvas serán vendimiadas manualmente.

El objetivo de Ànima Negra es elaborar vinos genuinos con una personalidad propia de la tierra donde se encuentran, sin artificios y recuperando variedades de la isla. Como bien apuntan “Debemos realizar la enología en el campo, y que la bodega sea solo un templo de conservación de la autenticidad de la relación entre la planta, el suelo y el clima”.