La garnacha en sus versiones tinta y blanca es la protagonista absoluta de Regina Rosado 2024, seductor y fragante vino elaborado por la bodega Josep Grau Viticultor. Este atractivo y fragante rosado, fruto de viticultura ecológica, 100% manual, procede de viñas plantadas en siete terrazas de suelos de pizarra, arenas y arcilla, en la finca Partida Les Comes, en pleno corazón de la D.O. Montsant. Una medida crianza de 6 meses en barricas de roble austriaco terminó de perfilar un rosado elegante y voluminoso que destaca por su gran personalidad y delicadeza.
Regina Rosado es un vino de carácter fino, elegante y de gran sutileza. Ofrece notas de frutos rojos no muy maduros, con notas cítricas y de flores silvestres que se traducen en mucho frescor y cierto exotismo. Rosa blanca, flor de naranjo y lavanda. Acidez expresiva, sedoso, voluminoso y delicado.
La historia de la bodega Josep Grau Viticultor es la materialización de un sueño largamente acariciado. Josep Grau abandonó su profesión de broker para dedicarse por entero a una pasión: el vino.
El proyecto de Grau se asienta en el municipio tarraconense de Marçà, en la D.O. Montsant. En este término municipal y en los vecinos Capçanes y Falset trabaja, según dicta la viticultura orgánica, 26 hectáreas de viñedo de garnacha blanca y tinta, samsó, cabernet sauvignon y syrah. Las cepas tienen una edad entre 15 y más de 70 años de edad y están plantadas en distintos tipos de suelo lo que otorga a sus vinos una interesante complejidad y riqueza.
La principal característica de los vinos de Josep Grau es su naturalidad. La firma apuesta firmemente por la autenticidad, despojándose de artificios y aditivos. Esta filosofía se traduce, por ejemplo, en el empleo de levaduras indígenas y de niveles mínimos de sulfuroso. En bodega, las fermentaciones se llevan a cabo, en un 90%, en depósitos de cemento y en madera, mientras que para las crianzas se opta, mayoritariamente, por fudres de roble austro-alemán de 2.000 litros y barricas de 500 litros de roble francés de varias tonelerías. Todo ello da vinos complejos, frescos, bien estructurados y equilibrados, que reflejan la personalidad del Montasant y de cada añada a la que pertenecen.