Los racimos son medianos, compuestos de bayas pequeñas y cuando están maduros presentan colores amarillos intensos que también se trasladan a los vinos, dotándolos de colores dorados. Esta variedad produce vinos con una acidez media-alta que la hacen muy interesante para mezclar con otras variedades, ya que aporta acidez al conjunto. En monovarietales, es apta para la crianza en barrica. De producción media.
Debilidades
Al ser una variedad de brotación tardía, las heladas primaverales no le afectan excesivamente. Además, se recupera de las mismas con rapidez.