Nacido en el espectacular Castillo de Sajazarra, Solar de Líbano Reserva 2013 es un tinto fragante, complejo y persistente que alberga la esencia de los grandes vinos de guarda de la zona de Rioja Alta. Déjese seducir por la elegancia de un Reserva nacido entre los muros de un auténtico castillo medieval riojano!
Pocas bodegas en el mundo pueden presumir de elaborar un vino de calidad en el interior de un castillo medieval, y mucho menos si este castillo se encuentra en el primer municipio riojano distinguido como uno de los “Pueblos más Bonitos de España” por la prestigiosa asociación del mismo nombre. Es el caso del espectacular Castillo de Sajazarra, donde nace Solar de Líbano Reserva 2013, elaborado por una familia, los Líbano, que ha sabido respetar la tradición ancestral de Rioja.
Solar de Líbano Reserva 2013 es el resultado de un ensamblaje clásico riojano (tempranillo, garnacha y graciano) y tiene una larga crianza de 30 meses en barricas de roble americano. Un tinto fragante, complejo y persistente, alberga la esencia de los grandes vinos de guarda de la zona de Rioja Alta.
A finales de la década de los sesenta, la familia Líbano adquirió el castillo de Sajazarra, construido en el siglo XV y ubicado en el pueblo de Sajazarra, a unos 10 km al oeste de Haro. Al inspeccionar las mazmorras, encontraron diversos elementos muy antiguos relacionados con el vino, como lagares, prensas y tinas de roble. Como no podía ser de otra forma, los Líbano comenzaron a elaborar vino dentro del castillo de Sajazarra, con tan buen resultado que decidieron comercializarlo. Así, en 1973 construyeron una nueva bodega en los jardines de la fortaleza, convirtiendo su proyecto en una de las firmas más importantes La Rioja Alta.
Solar de Líbano Reserva 2013 (D.O.Ca. Rioja) maridará a la perfección con platos de carne como estofado de ternera o cordero lechal al horno.
Notas de cata
A la vista presenta un bonito color rojo picota madura, bien cubierto de capa con reflejos rubíes.
En nariz resulta fragante y complejo; revela una gama aromática donde aparecen notas de fruta negra en confitura (mora, cereza) combinadas con toques especiados (laurel, orégano). Más tarde se aprecian notas de cacao, regaliz, ecos lácteos; todo ello en perfecta armonía sobre un agradable fondo de reducción (cuero, tabaco).
En boca es aterciopelado, con una entrada suave que luego se despliega con amplitud y un tanino bien pulido y noble. Su final es persistente y aparecen recuerdos de cáscara de naranja.
A finales de la década de los sesenta, la familia Líbano adquirió el castillo de Sajazarra, ubicado en el pueblo del mismo nombre. Al inspeccionar las mazmorras, encontraron diversos elementos muy antiguos relacionados con el vino, como lagares, prensas y tinas de roble. Como no podía ser de otra forma, comenzaron a elaborar vino dentro del castillo, con tan buen resultado que decidieron comercializarlo. Así, en 1973 construyeron una nueva bodega: Castillo de Sajazarra, ubicada en los jardines de la fortaleza, convirtiendo su proyecto en una de las firmas más importantes La Rioja Alta.
Sajazarra se encuentra muy cerca de Haro, en la parte más alta de la subzona de Rioja Alta.
Alrededor del castillo y en un radio de menos de tres kilómetros, la firma cultiva 49 hectáreas
de viñedo, la mayoría de tempranillo y el resto de graciano, garnacha y viura.