Un ‘ribera’ estelar que prima la fruta y la elegancia
Supernova Crianza 2021 es un ‘ribera’ extraordinario de añada Excelente. Desde el primer sorbo sentimos el flechazo: es amplio y sedoso en el paladar, con los taninos finos propios de los grandes vinos, y un final que perdura tanto como el brillo de una supernova.
Nacido de una añada calificada como Excelente, Supernova Crianza 2021 es un monovarietal de Tempranillo creado a partir de viñedos seleccionados en diferentes parcelas del valle de Peñafiel y Curiel a 750 m. de altitud de suelo arenoso con piedra silícea y de Fompedraza con una altitud de 910 m. de tierra y piedra caliza. Envejeció 15 meses en barricas de roble francés y americano.
La bodega familiar Briego (1992) es un auténtico hallazgo en Ribera del Duero. Sus vinos muestran la cara más elegante de la región, y son el resultado de una excepcional materia prima. Buscar la elegancia por encima de la corpulencia es su objetivo. Para ello, los hermanos Benito Hernando se nutren de 75 hectáreas de viñas propias, ubicadas entre los mejores ‘terroirs’ de la Ribera del Duero vallisoletana, y apuestan por una elaboración lenta y artesanal.
Características de consumo
Maridaje
Ideal para acompañar un potaje de garbanzos o un risotto de setas.
Viñedos seleccionados en diferentes parcelas del valle de Peñafiel y Curiel a 750 m. de altitud de suelo arenoso con piedra silícea y de Fompedraza con una altitud de 910 m. de tierra y piedra caliza.
Notas de cata
Vista
Intensidad de capa media-alta, de color rojo picota intenso con reflejos púrpuras, limpio y brillante. Lágrima abundante y bien definida.
Nariz
Buena intensidad y gran expresión varietal. Predominan los aromas de fruta roja y negra (cereza, mora y ciruela), acompañados por delicadas notas especiadas y finos tostados, perfectamente integrados con un sutil fondo mineral.
Boca
Entrada en boca amplia y sedosa, con un tanino fino y perfectamente integrado que aporta estructura y realza la expresión frutal, logrando un vino equilibrado y armonioso. El final es largo y persistente, con recuerdos de fruta, especias dulces y sutiles matices balsámicos.
Herederos de una sabia tradición vitícola, los hermanos Benito Hernando -Gaspar, Fernando y Javier- han desarrollado el proyecto Bodegas Briego (1992), situando a sus vinos como fieles representantes del mejor carácter ribereño. Se trata de la familia responsable de reactivar la producción vinícola de Fompedraza, donde se erige su base de operaciones y en donde gestionan 75 hectáreas de viñedo propio, formado por algunos pagos cultivados con cepas de tinto fino o tempranillo que cumplen las siete décadas. Un patrimonio forjado tras reestructurar y recuperar vetustas viñas situadas en los municipios de Curiel de Duero, Peñafiel y Fompedraza; y después de plantar en 1988 nuevas parcelas que hoy ya cumplen las tres décadas.
La búsqueda de los mejores ‘terroirs’ de Ribera del Duero para el cultivo de la tempranillo permite a Bodegas Briego disponer de viñedos con diferentes exposiciones y orientaciones, tanto en los valles como en las laderas (hasta 910 metros de altitud). Con esta receta basada en viñedos viejos y elaboraciones lentas y respetuosas, nacen tintos de guarda magníficos, donde el tiempo se convierte en fiel aliado para la consecución de auténticos tesoros enológicos.
La revista Magazine & Guía de Vinos AkataVino, junto al jurado del concurso CIVAS, ha concedido el premio de Mejor Vino de Ribera del Duero en 2022 a Briego Gran Reserva 2011.