Fundada en 1870, la filosofía de Bodegas Alceño pasa por mantener la tradición, desde el cuidado y control en el viñedo de una forma sostenible, cuidando minuciosamente todos los trabajos y procesos en bodega de una forma natural hasta el embotellado final de los vinos. La bodega trabaja con 500 hectáreas de viñedo controlado y produce entorno al medio millón de botellas anuales; la mayor parte, destinadas a exportación.
Los vinos de Bodegas Alceño son expresivos y agradables, gran parte obtenidos a partir de uvas de la variedad monastrell, cultivadas en terrenos de secano y vendimiadas manualmente.