La bodega es un proyecto familiar de más de 30 años, lo que le ha servido para ganarse la confianza de los consumidores gracias a su recta trayectoria. Bodegas Fontana, propiedad de la familia Cantarero, posee 600 hectáreas de viñedo propio ubicado entre la Baja Alcarria y la Mancha Alta de Toledo y elabora bajo las denominaciones de origen La Mancha y Uclés.