En 1990 Josefina Martín Berdugo decidió, con el apoyo de su marido Enrique Díez y sus hijos Antonio, Bruno y Pepa, plantar viñedo en un pedregal cercano a Aranda de Duero de gran valor sentimental propiedad de la familia. Tras casi una década vendiendo la uva a viticultores de la zona, los Martín Berdugo decidieron que ya era hora de construir una bodega y comercializar su propio vino. Años más tarde, ampliaron el negocio elaborando un blanco monovarietal de verdejo en la D.O. Rueda.
Actualmente, Antonio Díez, hijo de Josefina Martín Berdugo y Enrique Díez, es el actual CEO y enólogo de Bodega y Viñedos Martín Berdugo.