Uno de los valores más importantes del vino español, la histórica bodega Marqués de Murrieta, nos presenta su Marqués de Murrieta Reserva 2009.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
3% Graciano, 3% Garnacha tinta, 90% Tempranillo, 4% Mazuelo
Tipo de barrica
Barricas bordelesas de roble americano.
Tipo de botella
Bordelesa personalizada
Permanencia en barrica
17 meses en barricas de roble.
Capacidad (cl)
75
Embotellado
09/2012
Acidez total (g/l)
5.2
Acidez volatil (g/l)
0.88
Azúcar
1.4
PH
3.73
Graduación (% vol.)
14
Tras 131 años vinculada a la familia Murrieta, en 1983 Bodegas Marqués de Murrieta pasó a manos de Vicente Cebrián-Sagarriga, Conde de Creixell, quien además de continuar con el proyecto de Luciano consolidó la presencia de sus vinificados en el mercado global con un asombroso éxito en diversas catas internacionales, transmitiendo un estilo de rioja personal y de gran calidad.
En 1996, tras la repentina muerte de Vicente Cebrián, fueron sus hijos Vicente Dalmau, actual Conde de Creixell, y Cristina quienes se hicieron cargo de la bodega. Actualmente, Marqués de Murrieta cuenta con un equipo joven y dinámico que cuenta con la exitosa enóloga María Vargas que concibe sus elaboraciones basándolas en la tradición, pero aprovechando las técnicas y los equipamientos más vanguardistas.
Sus vinos nacen exclusivamente de la Finca Ygay. Establecida en pleno corazón de La Rioja, la hacienda, cultivada con 300 hectáreas de envidiables viñedos, puede considerarse como una de las más emblemáticas de nuestra de zona de producción más afamada. La composición del suelo se basa en tierras arcilloso-calcáreas y el viñedo está orientado hacia el sur y sureste, favoreciendo la calidad final de los frutos vendimiados, como los que han servido para confeccionar el Reserva que les presentamos, Marqués de Murrieta Reserva 2009, dotado de una larga crianza de 17 meses en barricas de roble americano y 24 meses más en botella.
En la copa presenta un bonito color rojo cereza picota con ribete ligeramente teja, muy bien cubierto de capa.
La nariz se muestra elegante e intensa, con un conjunto aromático complejo en la que se entremezclan las notas de mermelada de frutos rojos y negros (grosella, mora y arándano) junto con toques de la serie especiada (pimienta y orégano) y agradables recuerdos minerales. Más tarde aparecen matices florales y, por último, un fondo de cacao y toques de vainilla, fruto de su magnífico paso por barrica.
La boca confirma su elegancia, mostrándose jugoso, expresivo, con un tanino noble bien fundido y una excelente acidez. Cierra con embriagadores recuerdos de bergamota.
Marqués de Murrieta es una de las bodegas más importantes de la historia de España y una leyenda viva del vino nacional. Un auténtico château que presume de ser la bodega más antigua de Rioja. Su historia arranca en 1852 en Ygay, cerca de Logroño, cuando Luciano de Murrieta y García-Lemoine decide convertir el vino riojano en un vino noble con crianza en barrica, aplicando las técnicas que había aprendido en Burdeos. Un objetivo que cumplió en pocos años, dando así luz verde a una nueva época en la vitivinicultura de nuestro país.
Vicente Cebrián-Sagarriga, Conde de Creixell, adquirió la bodega en 1983 y se convirtió en el principal artífice de que Marqués de Murrieta traspasara fronteras y consolidara la presencia de sus vinos en el mercado internacional. La acertada -y apasionada- gestión de su hijo Vicente Dalmau Cebrián-Sagarriga, unida al gran trabajo de la enóloga María Vargas han conseguido que la bodega se mantenga en la cima internacional. En su haber, los ansiados 100 puntos Parker para el blanco Castillo Ygay 1986, y la consideración de mejor vino del mundo para el tinto Castillo Ygay Gran Reserva Especial 2010 según la publicación 'Wine Spectator' Además, Marqués de Murrieta ha sido en 2022 la primera bodega española en entrar en el top 10 de la prestigiosa guía 'The Wine Advocate', entre otros muchos logros.
Sus vinos se elaboran a partir de las 300 hectáreas de viñedo que alberga la Finca Ygay, y se caracterizan por su elegancia y longevidad. Vinos que están presentes en 104 países de todo el mundo.