Resurgida de su olvido gracias al esfuerzo de los productores de Levante para promover su recuperación y reintroducción, la Mandó, variedad de uva tinta de baja productividad, se cultiva pricipalmente en la región de Moixentt, al suroeste de la provincia de Valencia, junto a algunas zonas vitivinícolas de Cataluña.
Los racimos de la Mandó son troncónicos, de tamaño mediano y bastante compactos. Sus bayas son pequeñas y esféricas, de una bonita tonalidad violácea sobre todo hacia su madurez.
Esta vinífera produce vinos de corte moderno y gran personalidad a los que aporta, típicamente, aromas dulzones y y notas de plátano maduro. Utilizada en coupages ofrece resultados magníficos.