Bodega San Gregorio comienza su andadura en 1965 como resultado de la unión de una treintena de viticultores locales en la zona de Cervera de la Cañada (Sierra de Armantes, Zaragoza). Su principal baza son sus excepcionales garnachas viejas, de las más antiguas de la región, ubicadas a elevadas altitudes que van de los 600 a los 1.000 m. Cepas que otorgan bajísimos rendimientos (18 hc/ha) de gran calidad. Hoy día Bodega San Gregorio es una cooperativa conformada por más de 100 viticultores locales y reúne 750 hectáreas de viñas.
Casi todo el viñedo está compuesto por cepas viejas podadas en vaso y ubicadas en altos parajes, un patrimonio que convierte a San Gregorio en una de las principales productores de uvas de calidad de Aragón. Su filosofía está orientada a extraer el máximo potencial de estos viejos viñedos de altura, con los que elaboran vinos con mucha intensidad. Del 1,5 millones de botellas que producen anualmente, el 95% tiene como destino el mercado internacional.