Castillo Ygay Gran Reserva 2011 es un gran clásico de Rioja que alcanza cotas de elegancia excepcionales. Una etiqueta centenaria ensalzada por la crítica nacional e internacional. Diseñado sólo en las cosechas excelentes de los mejores viñedos de Marqués de Murrieta.
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
84% Tempranillo, 16% Mazuelo
Tipo de barrica
Barricas de roble americano (para la tempranillo) y francés (para la mazuelo)
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
28 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
2/2016
Acidez total (g/l)
5.60
Acidez volatil (g/l)
0.90
Azúcar
1.50
PH
3.65
Graduación (% vol.)
14
Con una excepcional armonía y elegancia, Castillo Ygay Gran Reserva Especial 2011 se encuentra en la cúspide de un segmento en auge. Los mercados internacionales muestran un renovado interés hacia los grandes reservas, vinos que durante tanto tiempo representaron la grandeza de Rioja, como éste, una etiqueta centenaria en lo más alto a nivel mundial.
Fundada en 1852, Marqués de Murrieta es una de las bodegas más importantes de la historia de España. Vicente Dalmau Cebrián-Sagarriga, Conde de Creixell, dirige la bodega desde 1996; y confía en la enóloga María Vargas para dotar a sus vinos de una ‘medida modernidad’ sin perder las esencias de la casa. El resultado: vinos revalorizados en la cima del panorama internacional.
Castillo Ygay Gran Reserva Especial 2011 se elaboró con uvas seleccionadas del pago La Plana, situado en la zona más alta (a 485 m de altitud) de la Finca Ygay, circundante a la bodega; mediante un ensamblaje de tempranillo (84%) y mazuelo (16%) que envejeció durante 28 meses en barricas de roble americano y francés. Un Rioja de altura.
Marqués de Murrieta es una de las bodegas más importantes de la historia de España y una leyenda viva del vino nacional. Un auténtico château que presume de ser la bodega más antigua de Rioja. Su historia arranca en 1852 en Ygay, cerca de Logroño, cuando Luciano de Murrieta y García-Lemoine decide convertir el vino riojano en un vino noble con crianza en barrica, aplicando las técnicas que había aprendido en Burdeos. Un objetivo que cumplió en pocos años, dando así luz verde a una nueva época en la vitivinicultura de nuestro país.
Vicente Cebrián-Sagarriga, Conde de Creixell, adquirió la bodega en 1983 y se convirtió en el principal artífice de que Marqués de Murrieta traspasara fronteras y consolidara la presencia de sus vinos en el mercado internacional. La acertada -y apasionada- gestión de su hijo Vicente Dalmau Cebrián-Sagarriga, unida al gran trabajo de la enóloga María Vargas han conseguido que la bodega se mantenga en la cima internacional. En su haber, los ansiados 100 puntos Parker para el blanco Castillo Ygay 1986, y la consideración de mejor vino del mundo para el tinto Castillo Ygay Gran Reserva Especial 2010 según la publicación 'Wine Spectator' Además, Marqués de Murrieta ha sido en 2022 la primera bodega española en entrar en el top 10 de la prestigiosa guía 'The Wine Advocate', entre otros muchos logros.
Sus vinos se elaboran a partir de las 300 hectáreas de viñedo que alberga la Finca Ygay, y se caracterizan por su elegancia y longevidad. Vinos que están presentes en 104 países de todo el mundo.