Dos miradas a la Sonsierra riojana: el Crianza y el Reserva de Matarromera
En la ladera riojana donde el paisaje se funde con la memoria del vino, CM de Matarromera firma una colección que captura dos formas de entender la Tempranillo: Oinoz Reserva 2018 y Oinoz Crianza 2022. Son vinos que nacen de la calma, del conocimiento profundo del viñedo y de una manera de trabajar que respeta el tiempo y el origen. Esta selección reúne dos tintos que dialogan entre sí: uno marcado por la serenidad que aporta la crianza prolongada y otro que muestra la expresión más directa y equilibrada del territorio.
La Colección Oinoz de CM de Matarromera reúne dos tintos que muestran la sensibilidad y el rigor con los que la bodega interpreta la Sonsierra. Cada vino aporta una mirada distinta al Tempranillo, pero ambos comparten la precisión, el equilibrio y la profundidad que caracterizan el trabajo del equipo enológico de Bodegas Familiares Matarromera en Rioja.
Oinoz Reserva 2018 procede de viñedos viejos asentados sobre suelos calcáreos en San Vicente de la Sonsierra. Su larga crianza en roble francés y su reposo en botella le otorgan una elegancia serena, una estructura refinada y una expresión que refleja con claridad el carácter del terruño. Es un vino que reivindica el valor del tiempo y la importancia del origen.
Oinoz Crianza 2022 muestra una interpretación más directa y jugosa de laTempranillo riojana. Elaborado a partir de una selección de viñedos situados en enclaves privilegiados, combina fruta madura, equilibrio y una crianza precisa que aporta complejidad sin restar frescura. Un tinto que destaca por su armonía y su capacidad para conquistar desde el primer sorbo.
En conjunto, esta colección ofrece una visión completa del estilo de CM de Matarromera en Rioja: vinos honestos, bien elaborados y profundamente ligados al territorio. Una selección ideal para disfrutar, regalar o descubrir la personalidad de una bodega que ha sabido consolidarse como una referencia en la Sonsierra.
Oinoz Crianza 2022 es uno de esos vinos que parecen escritos con la tinta del tiempo, capaces de unir tradición y modernidad en un mismo trazo. Es un Crianza que nace en una de las zonas más privilegiadas de Rioja y que demuestra cómo la Tempranillo, bien interpretada, puede alcanzar una profundidad deliciosa. Su carácter seductor, su equilibrio y su capacidad para emocionar lo convierten en un imprescindible para quienes buscan autenticidad y placer en cada copa.
Descubre Oinoz Reserva 2018, un tinto Reserva de Rioja que nace en San Vicente de la Sonsierra y brilla con tempranillo, fruta roja, especias y una elegante mineralidad. Fresco, profundo y equilibrado, deja una huella larga y armoniosa. Déjate llevar por su carácter y disfruta de cada copa.