Cream Alameda, elaborado por una de las bodegas más conocidas de la D.O. Jerez (Hidalgo La Gitana), es un vino de la gama premium que se muestra dulce, sedoso y con mucho cuerpo, resultado de una selección de vinos olorosos y Pedro Ximénez.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
18
Cream Alameda es un vino generoso de licor, de crianza exclusivamente oxidativa, compuesto por una selección de vinos olorosos y Pedro Ximénez. Ambos vinos proceden de las uvas palomino fino y pedro ximénez y envejecieron en botas viejas de roble mediante el tradicional sistema de criaderas y solera.
La palomino fino procede de viñas propias de la bodega Hidalgo cultivadas en los característicos suelos blancos de albariza, donde ofrece su mejor expresión. Por su parte, la uva pedro ximenéz se vendimia muy madura y se deja posteriormente ‘solear’ para lograr una mayor concentración de azúcares.
Fundada en 1792 en Sanlúcar de Barrameda, Bodegas Hidalgo-La Gitana es toda una institución de la D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda por el valor de su legado vitivinícola y la gran calidad de sus vinos. Cuenta con más de 200 hectáreas de viñedos en las mejores zonas del marco de Jerez, y está dirigida por la quinta generación de la familia Hidalgo. La cercanía de sus instalaciones a la desembocadura del Guadalquivir aporta a los vinos una marcada influencia atlántica. Cream Alameda es perfecto para tomar en los aperitivos (embutidos curados, quesos viejos), y también en los postres.
La singularidad de los vinos de crianza biológica españoles es apreciada y admirada en todo el mundo. La Gitana es un claro ejemplo de tradición elaboradora y sabores actuales que siguen en pleno auge, fascinando y deleitando al aficionado. Bodegas Hidalgo-La Gitana presume de ser una de las más antiguas del marco de Jerez. A principios del siglo XVIII, puso los pies en estas tierras el pionero de la saga que se convertiría en una de las familias bodegueras más importantes de Sanlúcar de Barrameda, los Hidalgo. Así, desde 1972 la familia se dedica a la elaboración de manzanilla, alcanzando una merecida reputación de elaboradores de calidad a principios del siglo XIX. Desde entonces, el método de elaboración no ha cambiado: uvas procedentes de un viñedo propio, artesanía en la vendimia, vinificación mediante el sistema de soleras y criaderas y trasiegos manuales.