Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
8% Syrah, 86% Bobal, 6% Garnacha tintorera
Tipo de barrica
Barricas usadas de 300 litros de roble francés (85%) y americano (15%).
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
11 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
08/2015
Acidez total (g/l)
5.7
Acidez volatil (g/l)
0.52
Azúcar
2.38
PH
3.52
Graduación (% vol.)
14
Con su inteligente concepción vinícola, Víctor de la Serna ha revolucionado La Manchuela en menos de una década, creando un vino top nacional a partir de un cuidado viñedo. Víctor de la Serna es el hombre que ha situado en el mapa vinícola a La Manchuela. Su tinto Finca Sandoval es una joya que se sitúa por encima de la propia denominación. Un vino que ha convertido a su artífice en un personaje relevante del mundo de la vitivinicultura. Así lo dictaminan las principales guías especializadas, las revistas de vino y los gurús de la talla del norteamericano Robert Parker, que concedió 94 puntos sobre 100 a su vino Finca Sandoval 2006, el mejor valorado de toda Castilla La Mancha. Afamado periodista gatronómico y vinícola, De la Serna decidió 1998 en materializar su sueño de crear un vino top en tierras del río Júcar y Cabriel. Así, se desplazó hasta el municipio de Ledaña (Cuenca), donde contaba con una finca familiar, y en contra de lo establecido apostó por cultivar una vinífera sin tradición en la comarca, la Syrah. Una decisión que tomó convencido de que las peculiaridades del terruño eran idóneas para esta casa. Hoy, la Syrah es la reina de su cuidado viñedo de 10 hectáreas. Varios son los ingredientes que configuran la receta de éxito: un viñedo muy vigilado y vendimiado manualmente; la dirección técnica a cargo de Rafael Orozco, con quien Víctor de la Serna forma un sensacional equipo; y el empleo de modernas técnicas de vinificación poco extendidas en la región: descarga de la uva por gravedad, largas maceraciones en frío previas a la fermentación; uso de depósitos sintéticos, pequeños y abiertos, que preservan los aromas perfectamente; fermentación maloláctica en barricas; naves de crianza climatizadas y embotellado del vino sin filtrar ni clarificar.