Desde la D.O. Cigales llega La Legua Reserva 2013, un tinto absolutamente sorprendente y de producción limitada. Elaborado como monovarietal de tempranillo. Sabroso, vivo y muy aromático. Con buen equilibrio y un paso de boca goloso y envolvente.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Tipo de barrica
Barricas de roble americano y francés
Permanencia en barrica
24 meses
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
13.5
La Legua Reserva 2013 está diseñado con la uva noble tempranillo (la uva tinta más importante del viñedo nacional), procedente de viñedos situadas a 750 m, con un rendimiento de 4.000kg/ha. Vendimia manual con selección en bodega. Finalmente se perfeccionó con una crianza de 24 meses en barricas de roble francés y americano, un tiempo que ha permitido que la madera acompañe al conjunto sin dominar.
La D.O. Cigales es una región tradicionalmente ligada a la elaboración de vinos rosados, pero en los últimos años se ha puesto de manifiesto su enorme potencial para la elaboración de tintos, hasta convertirse en una alternativa excepcional a Ribera del Duero y Toro. La bodega La Legua es una de las más destacadas de Cigales. Una firma familiar ubicada en la finca del mismo nombre, donde se encuentran sus instalaciones y viñedos: 80 hectáreas de viñas de entre 28 y 35 años, divididas en 7 parcelas en función del tipo de suelo y la variedad cultivada. Con esta materia prima elabora La Legua Reserva 2013. Ideal para acompañar pastas, arroces, guisos de carne y comida especiada.
Rojo cereza con ligero ribete teja.
De nariz expresiva, se perciben aromas de fruta roja madura, notas ahumadas y tostadas de la barrica y un fondo balsámico y de hierbas aromáticas.
Sabroso, vivo y muy aromático. Con buen equilibrio y un paso de boca goloso y envolvente. Final intenso con aromas de fruta roja ácida.
La finca de La Legua acoge los viñedos y la bodega familiar del mismo nombre, ubicada a 6 km -una legua- de Valladolid. Con una historia centenaria, la nueva etapa de la finca de La Legua comienza a escribirse en 1969, cuando el vallisoletano Emeterio Fernández Marcos, neurólogo y psiquiatra de profesión y apasionado por el campo y la agricultura, adquiere la finca apostando por sus posibilidades para elaborar en ella tintos de alta calidad.
En los años 80 acomete la reestructuración del viñedo, arrancando casi toda la viña antigua (con mezcla de variedades en una misma parcela) y plantando cepas en espaldera y en parcelas monovarietales. En 1997 La Legua estrena instalaciones construidas sobre los túneles de la antigua bodega centenaria ya existente en la finca, y en ese mismo año elabora su primera cosecha empleando el viñedo propio que ya contaba con antigüedad adecuada.
Hoy, la finca de La Legua acoge de 80 hectáreas de viñedo de entre 28 y 35 años, divididas en 7 parcelas. En función del tipo de suelo, se cultiva una variedad de uva en cada una. Exclusivamente con estas viñas propias (85% tempranillo, 8% garnacha tinta y 7% cabernet sauvignon), La Legua elabora tintos y un rosado acogidos a la D.O. Cigales.