La finca de La Legua acoge los viñedos y la bodega familiar del mismo nombre, ubicada a 6 km -una legua- de Valladolid. Con una historia centenaria, la nueva etapa de la finca de La Legua comienza a escribirse en 1969, cuando el vallisoletano Emeterio Fernández Marcos, neurólogo y psiquiatra de profesión y apasionado por el campo y la agricultura, adquiere la finca apostando por sus posibilidades para elaborar en ella tintos de alta calidad.
En los años 80 acomete la reestructuración del viñedo, arrancando casi toda la viña antigua (con mezcla de variedades en una misma parcela) y plantando cepas en espaldera y en parcelas monovarietales. En 1997 La Legua estrena instalaciones construidas sobre los túneles de la antigua bodega centenaria ya existente en la finca, y en ese mismo año elabora su primera cosecha empleando el viñedo propio que ya contaba con antigüedad adecuada.
Hoy, la finca de La Legua acoge de 80 hectáreas de viñedo de entre 28 y 35 años, divididas en 7 parcelas. En función del tipo de suelo, se cultiva una variedad de uva en cada una. Exclusivamente con estas viñas propias (85% tempranillo, 8% garnacha tinta y 7% cabernet sauvignon), La Legua elabora tintos y un rosado acogidos a la D.O. Cigales.