Luis Alegre Tinto Crianza Edición Limitada 2014

Viticultura avanzada y cuidada crianza en un rioja de excelente calidad
Botella 75cl.

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Situada en Rioja Alavesa, Luis Alegre es una bodega de carácter familiar y de espíritu vanguardista que triunfa con lo que denomina “vinos de viticultura”. Luis Alegre Crianza Edición Limitada 2014 es un tinto del que sólo se elaboran 925 barricas.

Características de consumo

Temperatura servicio

Servir a 17º y 18º C

Tiempo de consumo

En perfecto estado hasta principios de 2021

Características generales

Tipo de vino

Tinto Crianza

Región

Rioja

Tipo de barrica

Barricas de roble francés y americano

Tipo de botella

Bordelesa

Permanencia en barrica

14 meses

Capacidad (cl)

75

Azúcar

1.3

Graduación (% vol.)

14

Información general

Luis Alegre basa su trabajo en un magnífico viñedo propio y en un meticuloso trabajo de viticultura. A este buen hacer hay que sumar la cuidada crianza de sus vinos. El resultado son vinos que consiguen la difícil misión de aunar potencia y elegancia, como Luis Alegre Crianza Edición Limitada 2014, un tinto del que sólo se elaboran 925 barricas. Concebido con tempranillo pero con las tradicionales aportaciones de garnacha (tono frutal) y graciano (frescura), a partir de viñedos de 40 años de antigüedad, y criado 14 meses en barricas.

En una de las zonas más deseadas del viñedo nacional, en el municipio de Laguardia, corazón de Rioja Alavesa, se alza Bodegas Luis Alegre. Fundada en 1964, el éxito de esta firma de carácter familiar se basa en la magnífica labor de su director técnico, Alejandro Simó, y la sabia interpretación que realiza de su magnífico viñedo en propiedad: 54 hectáreas. Una mezcla de pagos de diferentes edades, algunos de ellos casi centenarios, en los que aplica una viticultura avanzada: podas selectivas, labrados tendentes a la oxigenación regular del terreno, tratamientos no agresivos, rendimientos limitados y mesas de selección.

Otro de los pilares del éxito de esta bodega es la esmerada crianza que aplica a sus vinos, donde Alejandro Simó vuelca su dilatada experiencia en el sector de la tonelería y participa desde el inicio en la misma selección de los árboles que conformarán las barricas. En definitiva, Bodegas Luis Alegre diseña estupendos riojas con gran apego a la tierra y con una impronta única. Luis Alegre Crianza Edición Limitada 2014 será el acompañante ideal de carnes a la brasa como chuletitas de cordero al sarmiento o cordero asado.

Notas de cata

A la vista presenta un atractivo rojo cereza madura con ribete rubí, de capa alta.

La complejidad olfativa se traduce en magníficos aromas de fruta roja a la sazón junto con toques balsámicos, que dejan paso a notas tostadas, de cacao y agradables fondos lácteos. Más tarde aparecen recuerdos especiados (pimienta y laurel), tonos minerales y deliciosos matices avainillados procedentes de su crianza en barrica de roble.

En boca es sabroso y carnoso, con un magnífico esqueleto, dotado de un tanino de calidad. Largo y persistente final con recuerdos de bergamota.

La bodega

Bodegas Luis Alegre
En una de las zonas más deseadas del viñedo nacional, en el municipio de Laguardia -corazón de Rioja Alavesa- se alza la Bodegas Luis Alegre. A punto de cumplir medio siglo de trayectoria, el éxito de esta casa elaboradora de carácter familiar se basa en la magnífica labor de su director técnico, Alejandro Simó. Es una bodega modélica que destaca por su espíritu rompedor, pero siempre sustentando su trabajo en el bien más preciado que dispone: sus 54 hectáreas de viñedo con el que elabora unos vinos con gran apego a la tierra.

Una mezcolanza de pagos de diferentes edades, algunos de ellos casi centenarios como la Finca Portiles, en los que se aplica una viticultura avanzada y de calidad en pro de las variedades tradicionales de Rioja, encabezadas por la noble tempranillo. La inclinación de Bodegas Luis Alegre por las podas selectivas, los labrados tendentes a la oxigenación regular del terreno, los tratamientos no agresivos y, por supuesto, los rendimientos limitados y las mesas de selección, forman parte del ADN de la casa elaboradora.

Si a esto se le suma la obsesión de Alejandro Simó por el tipo de crianza en sus vinos, en los que participa enérgicamente desde el propio robledal, con la selección de los mejores árboles que conformarán las barricas que años después criarán sus vinificados, el resultado es sencillamente singular. Vinos riojanos, pero con una impronta única.