Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas nuevas de roble francés
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
18 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
07/2018
Acidez total (g/l)
4.8
Acidez volatil (g/l)
0.53
Azúcar
1.3
PH
3.8
Graduación (% vol.)
14.5
Descendiente de una saga vinculada con el vino, a finales de la década de los ochenta Félix Callejo acometió el sueño de elaborar y comercializar los vinos que nacían de los viñedos familiares asentados en el norte de la Ribera del Duero, en el municipio burgalés de Sotillo de la Ribera, una zona casi límite para el cultivo de la variedad tempranillo.
Más de tres décadas después, sus herederos toman el testigo de esta bodega con apego al terruño y poco intervencionista, en la que la vid escribe su único discurso. En la parte técnica se posicionan José Félix -formado en bodegas icónicas como Pétrus o Miguel Torres- y Noelia -educada en la argentina Viña Cobos y la californiana Araujo Estate Wines-, quienes aportan una visión internacional al modelo de negocio, perfectamente complementados por sus hermanas Cristina y Beatriz, responsables del área comercial de Bodegas Félix Callejo.
En total, los cuatro hermanos manejan 60 hectáreas de viñedo en propiedad de la variedad tempranillo o tinto fino, repartidas en 25 parcelas de esta zona ribereña de gran altitud, con viñedos cultivados a partir de los 830 metros y hasta los 930 metros sobre el nivel del mar. De una selección rigurosa de estos viñedos nace el vino que te proponemos, Majuelos de Callejo 2016.
Luce un color rojo cereza picota muy madura con ribete granate intenso, muy cubierto de capa, luminoso y brillante.
En nariz resulta concentrado, fragante y muy intenso, destacando en primer plano las notas de frutas negras en confitura (arándanos y ciruelas) y recuerdos especiados (pimienta negra). Más tarde aparecen elegantes reminiscencias ahumadas y de cedro tostado sobre un final con abundantes recuerdos de cacao y fondos balsámicos (regaliz).
En boca es potente, sabroso y muy bien estructurado. Disfruta de unos taninos de excelente calidad, madurez y nobleza que le dotan de amplitud, firmeza y largo recorrido en boca. Conjunción de potencia, elegancia y sutileza basada en un gran carácter varietal en esta añada de estilo atlántico. Complejo y largo final de boca.
Félix Callejo, miembro de una saga de larga tradición vinícola, fundó esta bodega familiar situada en Sotillo de la Ribera (Burgos), al norte de la Ribera del Duero, donde también se ubican sus viñedos.
Un total de 60 hectáreas de tempranillo cultivadas a una elevada altitud de 850-930 m, beneficiándose de grandes cambios de temperatura entre el día y la noche que favorecen la maduración de las uvas; sobre suelos de diferentes composiciones que aportan una amplio registro de matices a los vinos.
La bodega Félix Callejo trabaja el viñedo siguiendo criterios ecológicos y sus vinos se elaboran de forma tradicional, con la mínima intervención en bodega, con el fin de resaltar el carácter varietal y la expresión de cada viña. Emplea únicamente levaduras autóctonas, y para la crianza, barricas de roble francés. Actualmente dirigida por los 4 hermanos Callejo, hijos del fundador de la bodega.