Marqués de Cáceres Gran Reserva 2012 reinterpreta en clave actual el clasicismo riojano. Creado con una selección de pequeñas viñas viejas de municipios de Rioja Alta y Rioja Alavesa. Amplio, sabroso, persistente y con gran potencial de guarda.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
7% Graciano, 8% Garnacha tinta, 85% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas de roble francés nuevo y de segundo vino.
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
24 a 26 meses
Capacidad (cl)
75
Marqués de Cáceres Gran Reserva 2012 es un ensamblaje de 85% tempranillo, 8% garnacha y 7% graciano. Nace de una selección de viñas cultivadas con cepas viejas de bajos rendimientos. La tempranillo proviene de parcelas en varias altitudes (de 400 a 620 metros) localizadas en Cenicero, Elciego y Laguardia, lo que otorga complejidad por los diferentes terrenos. La garnacha se cultiva en Rioja Alta a elevada altitud con el objetivo de conseguir una buena acidez al mismo tiempo que estructura. La graciano, por su parte, procede de Elciego (Rioja Alavesa), y aporta delicadeza, acidez y color.
La vendimia fue manual, cosechando cada parcela y cada variedad por separado, según maduración. Tras la fermentación alcohólica, el vino realizó la fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés. Finalmente se crió de 24 a 26 meses -según el viñedo, el municipio y la variedad- en barricas de roble francés nuevo y de segundo vino; y después, cuatro años más en botella antes de su lanzamiento.
Bodegas Marqués de Cáceres disfruta de una gran presencia en el mercado internacional: sus vinos se comercializan en 120 países. Fundada en 1970 por Enrique Forner, quien decidió aplicar en Rioja todo lo que había aprendido en Château Camensac (Burdeos), contando con el asesoramiento del mítico enólogo Émile Peynaud. Así, aplicó pautas por entonces innovadoras como el uso de barricas nuevas en lugar de barricas viejas; roble francés en lugar del tradicional roble americano y crianzas más cortas. Marqués de Cáceres Gran Reserva 2012 envejece únicamente en roble francés.
El origen de Marqués de Cáceres se remonta a finales de la década de los 60, cuando el valenciano Enrique Forner decidió aplicar en Rioja los conocimientos vinícolas adquiridos en Burdeos durante su estancia en Château Camensac. Para llevar a cabo su proyecto, Forner contó con el asesoramiento del prestigioso enólogo Émile Peynaud.
La primera medida que tomó el valenciano fue la de convencer a los viticultores locales a los que compraba la uva de que sólo quería frutos sanos y maduros. Después construyó una bodega dotada la más moderna tecnología y revolucionó la tradición elaboradora riojana realizando crianzas más cortas de lo habitual utilizando barricas de roble francés. Enrique Forner falleció en 2011 pero hoy es su hija Cristina quien, acompañada de un selecto grupo de profesionales, mantiene en lo más alto a una de las bodegas riojanas con más prestigio de nuestro país.
En 2014, Marqués de Cáceres amplió su radio de acción a la D.O. Rueda, adquiriendo 125 hectáreas de viñedo en La Seca y Serrada, plantadas con las variedades verdejo y sauvignon blanc. Y construyeron aquí bodega elaboradora. En 2019 también aterriza en la D.O. Ribera del Duero, donde cuenta con la bodega Finca La Capilla.