NOVIEMBRE 2025

Bimestral de la Selección Privada – Noviembre 2025

Caja de 6 botellas
106,95

ENVÍO GRATIS

En tu primer pedido: 15€ de descuento.

10€ de descuento se aplican en tu primer pedido +
5€ de descuento en tu segundo pedido

Productos de la selección


Si no quieres recibir esta entrega, puedes anularla antes del 23 de octubre aquí.

Noviembre te acerca dos vinazos que no puedes perderte. Por un lado, Altos de la Finca 2019, el vino tipo de Finca Constancia, la bodega château de González Byass en tierras toledanas, creado con un ensamblaje de dos variedades internacionales que ganan terreno en nuestro país: petit verdot y syrah. Y junto a él, Pagos de Anguix Costalara 2021, un Ribera del Duero ecológico y de altura que combina elegancia, intensidad y una frescura inolvidable.

Finca Constancia es una bodega vanguardista cuya historia comienza en el año 2000, cuando González Byass apuesta por el gran potencial de esta propiedad sita en Otero (Toledo). Tras adquirirla, inicia la plantación de viñedos y poco después construye la bodega dentro de la propia finca, siguiendo el concepto château. Se trata de una espectacular finca delimitada al norte por la Sierra de Gredos y al Sur por los montes de Toledo, que acoge 200 hectáreas de viñas. Hoy, es un ejemplo de bodega autosuficiente: elabora solo sus propias uvas. Altos de la Finca 2019 proviene de las parcelas más elevadas, donde las uvas alcanzan mayor concentración aromática, acidez y frescura. Y presenta un ensamblaje de petit verdot (60%) y syrah (40%). Su crianza de 18 meses en roble francés no enmascara su carácter fresco y frutal. Se trata de un tinto muy placentero, galardonado con numerosos premios, como la medalla de oro obtenida en Mundus Vini con la añada 2018.

Por su parte, Pagos de Anguix Costalara 2021 es un vino que no encontrarás fácilmente en el mercado. Nace en Anguix (Burgos), a 850 metros de altitud, donde la familia Juvé ha creado un proyecto que desafía los límites de la denominación de origen. Ellos lo llaman “riberas de frontera”; y son vinos ecológicos, parcelarios, forjados en clima extremo y con una visión moderna que respeta el alma del terruño. Más de 80 hectáreas de viñedo propio, vinificación por parcelas, crianza en roble francés y americano, y la dirección técnica de José Manuel Pérez Ovejas, uno de los grandes nombres de esta comarca, formado nada menos que en una de las bodegas fundadoras de la denominación de origen: Hermanos Pérez Pascuas y sus famosos Viña Pedrosa. ¿Resultado? Un vino con carácter, equilibrio y una elegancia que lo convierte en objeto de deseo.