Sierra de Gredos y garnachas viejas, un binomio maravilloso
Las Moradas de San Martín Senda 2022, un vino ecológico elaborado con viñas viejas de Garnacha y ganador de la Medalla de Plata en Decanter, el certamen vinícola más prestigioso del mundo, llega desde la Sierra de Gredos, una de las zonas vinícolas más fascinantes y de moda de España, que acapara el foco internacional.
De unos años a esta parte, la Sierra de Gredos se ha convertido en la meca de la calidad del vino madrileño. Esta zona montañosa alberga viejas viñas de Garnacha redescubiertas y es el origen de vinos aplaudidos a nivel internacional. Las Moradas de San Martín fue una de las firmas pioneras en este resurgir. Las Moradas de San Martín Senda 2022 procede de uvas de varias parcelas de viñas viejas plantadas en vaso y cultivadas mediante viticultura ecológica. Además, ha realizado una crianza de 10 meses en barricas de roble francés de 500 litros.
Un proyecto romántico: así podemos definir a Las Moradas de San Martín, una pequeña bodega que nació en 1999 con la idea de recuperar viejas viñas de Garnacha en las montañas de la Sierra de Gredos. Una zona con una gran tradición garnachera que había dejado casi en el olvido estos viñedos. Aquí se gesta Las Moradas de San Martín Senda 2022, un tinto que refleja el singular terruño de la bodega y que nace de una añada que destacó por su excelente calidad y buen rendimiento.
Para elaborar este vino se seleccionaron viejos viñedos en vaso de secano trabajados de forma ecológica, que crecen sobre suelos graníticos y proporcionan uvas con buena acidez y maduración. Las viñas ofrecen bajos rendimientos, apenas 2.000 kg/ha. La bodega cuenta actualmente con certificación ecológica tanto en viñedo como en bodega.
Características de consumo
Maridaje
Ideal para acompañar carnes como pintada asada rellena de hongos, también con chuletillas asadas de cordero.
Manual, en cajas de 20 kilos. Tras la selección en mesa, se despalilla y encuba.
Vinificación
La fermentación se llevó a cabo con suaves remontados y en sus propias levaduras. La crianza se realizó durante diez meses en barrica de roble francés de 500 litros de diferentes usos, en función de cada parcela. El uso comedido del roble hace del SENDA el más fresco de nuestros vinos. El ensamblaje tuvo lugar en depósito. Embotellado sin filtrar ni estabilizar, ni clarificar.
Viñedo
Descripción
Parcelas de montaña a casi 900 m de altura, y de secano, de entre 40 y 85 años, trabajadas con viticultura ecológica y biodinámica. Estas garnachas con formación en vaso se asientan sobre suelos graníticos de textura franco-arenosa (90-93% arena), que le confieren su personalidad, produciendo una uva muy fresca, en racimos turgentes y bayas algo más grandes, con un perfil frutal y floral. Parcelas: “Panaderos”, “Boquerón”, “Los Corzos”, “La Coja” y “Poniente”.
Notas de cata
Nariz
Muy fresco, vivo y aromático. Garnacha muy varietal con una nariz muy intensa de aromas florales, a ciruela, frutos silvestres y monte bajo (balsámicos), así como grafitos y con un fondo mineral.
Boca
En boca es largo, sedoso y elegante, con un final muy franco. Un vino que representa fielmente el espíritu de la garnacha-terruño de LAS MORADAS.
“Un proyecto romántico”. Así podemos definir a Las Moradas de San Martín, pequeña bodega que nace en 1999 con la idea de elaborar vino de calidad con la uva autóctona española por antonomasia, la garnacha, por entonces injustamente olvidada. Para ello el camino a seguir fue la recuperación de viejos viñedos en una zona vitivinícola históricamente muy reconocida: San Martín de Valdeiglesias, en la Sierra de Gredos, suroeste de Madrid. Así, Las Moradas fue pionera en un movimiento al que se sumaron figuras del vino español y bodegas que han llevado a las garnachas de Gredos a captar la atención y el aplauso internacional.
Tras minuciosos estudios de suelos y microelaboraciones, la bodega decidió emplazarse en el Pago de los Castillejos, a 900 m de altitud, donde miman y rescatan garnachas centenarias. Cepas que en estos suelos graníticos muy pobres otorgan rendimientos limitados de bayas concentradas y de alta calidad. Viticultura orgánica y elaboración sin intervencionismo son otros de sus pilares.
Debido a la altitud, las viñas se benefician del salto térmico y de lentas y mejores maduraciones. En la finca conviven viñedos centenarios de garnacha con plantaciones nuevas seleccionadas para complementar la calidad. La bodega posee 21 hectáreas de viñas: 19 hectáreas de garnacha -con cepas centenarias- y 2 hectáreas de albillo real. Las Moradas de San Martín elabora vinos con mucha personalidad que han cosechando el aplauso de la crítica internacional, como el gurú Robert Parker. Su producción anual apenas alcanza las 50.000 botellas.