Tradición familiar y variedad. Peique Ramón Valle 2017 evoca los orígenes de una bodega, asentada en Valtuille de Abajo, que es referente en el Bierzo. El abuelo de la saga, Ramón Peique, plantó, a mediados del siglo pasado, a una altitud de entre 450 y 580 metros, el magnífico viñedo de mencía con el que se elaboró este tinto vivaz y sofisticado. El empleo de tres tipos de barricas de roble (francés, ruso y americano) para los 7 meses de crianza terminó de aportarle gran complejidad y elegancia.
Bodegas Peique es una de las firmas protagonistas del gran movimiento que ha renovado el Bierzo en los últimos años. Las tres generaciones actuales de la familia Peique dirigen esta casa con el objetivo de poner en valor su patrimonio vitícola y elaborar vinos de calidad que sean su fiel reflejo, como este Peique Ramón Valle 2017 que el Club le trae.
Notas de cata
Picota de buena capa.
En nariz se presenta franco e intenso, destacando aromas de fruta roja y negra, notas balsámicas y fondo mineral. Complejo.
Frutal en boca, equilibrado, fresco, fluido y con un paso amable y sedoso. Final intenso y balsámico.
El apellido Peique está ligado al vino desde los años 30, pero no fue hasta
1999 cuando las tres generaciones actuales de la familia se decidieron a
poner en marcha su propia bodega en la localidad de Valtuille de Abajo, su
pueblo natal en cuyo entorno se dice que se asentó la antigua Bergidum Flavium,
la ciudad prerromana que da nombre al Bierzo. Bodegas Peique inició
su andadura en instalaciones prestadas por amigos y casi 20 años después
cuenta con dependencias propias y un viñedo de 40 hectáreas entre propias y controladas de viticultores vecinos. Actualmente elaborara en torno a 215.000 botellas anuales.