Muga elabora Prado Enea con las últimas uvas en entrar en la bodega para asegurarse una maduración perfecta. Prado Enea Gran Reserva 2006 es un excelente ejemplo del clasicismo riojano mejor entendido.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
7% Graciano, 7% Garnacha tinta, 80% Tempranillo, 6% Mazuelo
Tipo de barrica
Depósitos de roble de 16.000 l y barricas de roble de 225 l
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
48 meses
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
12.2
Los grandes reservas son vinos hecho para durar en el tiempo, iconos de la excelencia e históricos representantes de la grandeza de Rioja. Vinos maduros, suaves, muy placenteros de beber y amables, como este Prado Enea Gran Reserva 2006.
En la composición de este Gran Reserva de Muga intervienen las uvas tempranillo, garnacha, mazuelo y graciano, elaboradas de forma especial: fermentan en depósitos de roble de 10.000 kg sin control de temperatura ni adición de levaduras. También es especial su crianza: 12 meses en depósitos de roble de 16.000 l, 36 meses en barricas de roble y 36 meses más en botella como mínimo. Tras la crianza, se realizó una ligera clarificación con clara de huevo fresco. Prado Enea Tinto Gran Reserva 2006 es ideal para disfrutar con una caldereta de cordero o un solomillo de cerdo con salsas de frutos del bosque.
Fundada en 1932, Muga (D.O.Ca. Rioja) es una bodega familiar ubicada en el famoso Barrio de la Estación de Haro. Una de las firmas más solventes del país, con una reputada trayectoria, sus vinos gozan de muy buena aceptación tanto en el mercado nacional e internacional (exporta entorno al 50% de su producción). Especializada en tintos con crianza (como Prado Enea) en sus instalaciones no existe el acero inoxidable; todo el protagonismo es para el roble, de hecho, es una de las pocas bodegas españolas que fabrica sus propias barricas.
Bonito color rojo cereza granate con ribetes suaves de color teja, de capa media alta y brillante.
En la fase aromática se muestra elegante y muy complejo, las primeras notas que aparecen de manera mas nítida son de frutas del bosque (arándanos rojos, frambuesas y cerezas), para más tarde ofrecer notas de sotobosque mediterráneo y finos matices especiados; el final del recorrido aromático se cierra con notas ahumadas y suave café tostado.
En boca se muestra redondo, pulido, con unas magníficas sensaciones táctiles que tapizan un aterciopelado paso de boca. Gran perfil frutal donde destacan las notas de fruta roja del bosque bien madura. Buena acidez que le dará vida en botella. Larga persistencia final con notas de madera tostada, especiados y recuerdos de monte bajo mediterráneo.
La familia Muga empieza a producir en 1932 en una pequeña bodega situada en el centro de Haro. Sería en 1968 cuando estrena las instalaciones en las que hoy sigue produciendo, en el histórico Barrio de la Estación de Haro. A lo largo de estos años, las nuevas generaciones de la familia se han ido incorporando al negocio familiar manteniendo la tradición y mejorando los vinos hasta el punto de que algunos de ellos -Aro, Prado Enea, Torre Muga- están considerados como uno de los mejores tintos de este país.
La madera de roble es una de las grandes señas de identidad de Muga. Este es el principal material con el que está construido el hermoso caserón riojano que alberga la bodega y son las barricas de roble fabricadas de forma artesanal por sus propios toneleros- las que marcan la enorme calidad de los vinos que elaboran. Tampoco hay que olvidar sus excepcionales viñedos de tempranillo, garnacha, graciano y mazuelo, ubicados en el valle de los ríos Oja y Tirón. En estas tierras, suelo y clima se alían para ofrecer unas condiciones excepcionales a la vid, algo que aprovecha la familia Muga para elaborar sus afamados vinos.