Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
20% Garnacha blanca, 44% Viura, 36% Malvasía
Tipo de barrica
Barricas de roble francés (el 70% de un vino)
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
8 meses
Capacidad (cl)
75
Benjamín Romeo, figura clave del mundo vinícola riojano, ha hecho de Bodega Contador, su proyecto personal, fundado modestamente en 1995 en San Vicente de la Sonsierra, una de las firmas de referencia de la D.O.Ca Rioja. De su fragmentado viñedo, de la más excelsa calidad, nacen grandes vinos como este Predicador Blanco 2023, un magnífico coupage, integrado por las autóctonas viura, garnacha blanca y malvasía, con el valor añadido que supone su esmerada crianza de 8 meses en barricas de roble francés.
El buque insignia blanco de Bodega Contador obtuvo una valoración la añada 2016 de 92 puntos Parker. Y es que, las altas calificaciones de la crítica especializada son una nota distintiva de las creaciones de Benjamín Romeo, quien alcanzó la gloria con su vino top Contador, merecedor, dos añadas consecutivas, de los míticos 100 puntos.
De color verde amarillento.
En la fase olfativa destaca su amplia paleta aromática que abarca desde finas hierbas, flores y frutas de hueso maduras (albaricoque, ciruela y melocotón) hasta notas frescas y complejas minerales.
En boca sorprende por su equilibrio entre madurez, madera y acidez. De marcada frescura y una ligera estructura tánica, se muestra fino, denso, voluminoso, largo y muy vivo.
Benjamín Romeo es una de las figuras más destacadas de esos enólogos locales que renovaron Rioja en los noventa. Su vino Contador lo catapultó a la gloria internacional. Un rioja revolucionario con el que logró en dos añadas consecutivas (2004 y 2005) los 100 puntos Parker, máximo reconocimiento internacional para un vino. El escrupuloso cuidado del viñedo explica la calidad de su gama de vinos, concebidos como reflejo del entorno y el terruño.
La historia de Bodegas Contador arrancó en 1995, en una pequeña bodega de garaje. Y era “de garaje” de forma literal, ya que sus primeros vinos fermentaban en un garaje, mientras que la crianza la realizaban en una cueva excavada en la ladera tradicionalmente usada para elaboración y crianza: la cueva del Contador. Tras salir de Artadi en 1999, donde ejerció de enólogo, Benjamín Romeo dedicó toda su atención a su proyecto personal.
Gran conocedor de la zona, fue haciéndose poco a poco con pequeños majuelos en los alrededores de San Vicente de Sonsierra (D.O.Ca. Rioja), en las laderas de la Sierra de Toloño, que reunían altas exigencias de calidad: viñas viejas sobre suelos pobres, diferentes exposiciones y altitudes. En 2008 inauguró nueva y espectacular bodega en medio de los viñedos de San Vicente de la Sonsierra.