Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas de roble francés de 228, 500 y 600 litros.
Tipo de botella
Troncocónica
Permanencia en barrica
20 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
09/2019
Acidez total (g/l)
5.2
Acidez volatil (g/l)
0.58
Azúcar
2.39
PH
3.66
Graduación (% vol.)
15
Desde el corazón de la Ribera del Duero, en el municipio burgalés de La Horra, te presentamos uno de los tintos con más personalidad y elegancia de la denominación, Preludio de Sei Solo 2018. Un vino procedente de cepas que hunden sus raíces en este término municipal y que también cuenta con una aportación muy interesante de viñedos viejos situados en dos pueblos de gran personalidad, Moradillo y Gumiel de Izán.
Se trata de un tinto excepcional para disfrutar de la Ribera más auténtica, donde la viña es la máxima protagonista. Viñedos de rendimiento ínfimo, que ronda los 1500 kg por hectárea, donde la D.O. permite cosechar hasta 7000 kg en una vendimia normal. Un lujo al alcance de unos pocos debido a su limitada producción. Este vino tiene una meditada crianza de 20 meses en barricas de roble francés de 225, 500 y 600 litros. Esta especialísima combinación de diferentes volúmenes de barricas es característica de esta bodega y confiere a sus vinos una personalidad única en la Ribera del Duero.
El nombre de la bodega evoca la pasión de Zaccagnini por la música clásica y es un homenaje a Johann Sebastian Bach. Sei Solo se corresponde con las dos primeras palabras de la partitura de las seis “Sonatas y partitas para violín solo” que compuso el genio sajón en 1720. Desde hace poco más de cinco años, su hijo Michael, con experiencia en Borgoña, Burdeos y Nueva Zelanda asume la dirección técnica y colabora con su padre en la enología de esta bodega cuyos elegantes vinos no te debes perder.
Precioso color rojo cereza picota madura con ribete granate intenso, vivo, brillante y de capa alta.
En nariz despliega, en los primeros instantes, elegantes notas especiadas y de monte bajo, que dejan paso a potentes aromas de frutos negros maduros (arándanos y casis) para proseguir con delicadas reminiscencias ahumadas y de algarroba.
En boca aparece carnoso y sabroso. Desarrolla un tanino maduro, noble y con expresión, pero perfectamente integrado en el paso, resultando un conjunto de gran armonía, equilibrio y finura. Muy bien estructurado y con una buena acidez, que le permitirá una larga evolución en botella. Gustativamente, posee un excelente carácter frutal que permanece en perfecto equilibrio con las suaves notas aportadas por la barrica. Compleja persistencia final de muy larga duración, con ecos de frutas negras y de chocolate. Una añada complicada que demuestra porqué este vino está entre los mejores vinos de la Ribera del Duero: personalidad, equilibrio y elegancia.
Sei Solo es el proyecto personal de Javier Zaccagnini. Sus orígenes se remontan a 2006 cuando decidió adquirir cuatro pequeñas parcelas de viñedo viejo en una de las zonas más exclusivas de Ribera del Duero: La Horra. Su objetivo con esta compra era conseguir elaborar un vino que, sin dejar de ser Ribera del Duero, tuviera una personalidad propia, un carácter particular y un perfil acorde a los gustos de su creador, un vino con menos intensidad tánica y menos presencia de madera, pero más finura y elegancia.
En sus comienzos, la técnica fue probar diferentes maneras de elaborar y de criar en barrica, buscando ese camino que le llevar al fin que estaba buscando. Tras cinco años de ensayo y error, entendió que había llegado el momento de embotellar su primer vino. Era la cosecha 2011, una añada que será recordada en la zona por su inmensa calidad.
Como nota curiosa, cabe mencionar que el nombre de este proyecto es un homenaje que Javier Zaccagnini quiso rendir a Juan Sebastian Bach, tomando las dos primeras palabras de la partitura de una de sus obras maestras: Sonatas y partitas para violín solo (Sei solo a violino senza basso accompagnato).