Qué Bonito Cacareaba 2023 es el gran blanco de Bodega Contador elaborado a partir de un trío de variedades riojanas. Los frutos de garnacha blanca, viura y malvasía que integran este magnífico vino proceden de viñedos viejos y de bajo rendimiento de los municipios de San Vicente de la Sonsierra, Leza y Briones, en una de las mejores zonas de producción de la D.O.Ca. Rioja.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
Tipo de barrica
Barricas nuevas de roble francés
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
9 meses
Capacidad (cl)
75
Qué Bonito Cacareaba 2023 es uno de los grandes vinos blancos de Rioja. Benjamín Romeo, exenólogo de Artadi y fundador y alma máter de Bodega Contador, deja su talentosa impronta en esta creación nacida del sabio ensamblaje de tres variedades autóctonas blancas (garnacha, viura y malvasía), originarias de 18 pequeñas parcelas, cuyo rendimiento medio por cepa no supera el kilo de uva.
Tras la estricta selección manual de esos escasos frutos y su despalillado, los granos, sin estrujar, pasaron a macerar en frío durante 24 horas. Una vez cumplimentado este paso, el mosto fermentó en barricas nuevas de roble francés de 225 l, donde también permaneció envejeciendo durante 9 meses, con batonagge semanal. El resultado es Qué Bonito Cacareaba 2023, un excelente vino de Rioja de intensidad aromática, frescura, cuerpo e interesante potencial de guarda.
A la vista exhibe un color amarillo intenso con reflejos verdosos.
En nariz predominan finos y elegantes aromas a cítricos y hierbas aromáticas, junto a notas de flores blancas, frutas de hueso (ciruela, albaricoque) y recuerdos especiados y ahumados.
Gustativamente fino, fresco y con buen esqueleto, la buena integración de la madera augura un excelente potencial de evolución y guarda. Un vino elegante, ácido y fresco que desprende mineralidad y elegancia.
Benjamín Romeo es una de las figuras más destacadas de esos enólogos locales que renovaron Rioja en los noventa. Su vino Contador lo catapultó a la gloria internacional. Un rioja revolucionario con el que logró en dos añadas consecutivas (2004 y 2005) los 100 puntos Parker, máximo reconocimiento internacional para un vino. El escrupuloso cuidado del viñedo explica la calidad de su gama de vinos, concebidos como reflejo del entorno y el terruño.
La historia de Bodegas Contador arrancó en 1995, en una pequeña bodega de garaje. Y era “de garaje” de forma literal, ya que sus primeros vinos fermentaban en un garaje, mientras que la crianza la realizaban en una cueva excavada en la ladera tradicionalmente usada para elaboración y crianza: la cueva del Contador. Tras salir de Artadi en 1999, donde ejerció de enólogo, Benjamín Romeo dedicó toda su atención a su proyecto personal.
Gran conocedor de la zona, fue haciéndose poco a poco con pequeños majuelos en los alrededores de San Vicente de Sonsierra (D.O.Ca. Rioja), en las laderas de la Sierra de Toloño, que reunían altas exigencias de calidad: viñas viejas sobre suelos pobres, diferentes exposiciones y altitudes. En 2008 inauguró nueva y espectacular bodega en medio de los viñedos de San Vicente de la Sonsierra.