Bodegas Montebaco acaba de cumplir 25 años de trayectoria y ha decidido celebrarlo con nosotros con un tinto exclusivo y de edición limitada. Semele 25 Aniversario 2018 refleja toda la fuerza y carácter de un magnífico tempranillo nacido a una altitud casi límite en la “milla de oro” de Ribera del Duero. Aromas de fruta negra, ciruela y notas finas minerales. En boca es redondo sedoso con taninos dulces y bien pulidos.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
5% Merlot, 95% Tempranillo
Tipo de barrica
Barrica francés 80% y americano 20%
Permanencia en barrica
12 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
09/2020
Acidez total (g/l)
80
Acidez volatil (g/l)
0.57
Azúcar
1.12
PH
3.70
Graduación (% vol.)
14.5
Entre dos de los dos municipios más famosos de Ribera del Duero: Valbuena de Duero y Pesquera de Duero (Valladolid), se alza la finca Monte Alto a 850-900 m de altitud como una isla dentro de la región. Una finca que acoge la bodega familiar Montebaco y sus 50 hectáreas de viñedo, al estilo ‘château’. Con tempranillo de la propia finca (95%) y un toque de merlot elabora Semele 25 Aniversario 2018, un vino exclusivo para Vinoselección. Fermentación controlada en depósitos de acero inoxidable. Paso a madera del vino en rama (sin filtración ni clarificación). Finalmente, envejeció 12 meses en barricas.
La historia de Bodegas Montebaco comienza a escribirse a mediados de los ochenta cuando el empresario vallisoletano Manuel Esteban decide apostar por las posibilidades vitivinícolas de esta propiedad, anteriormente dedicada a la ganadería y agricultura. Así, tras la rehabilitación del edificio existente para convertirlo en una bodega equipada con moderna tecnología y la plantación de las primeras 20 hectáreas de viñedo, arranca la trayectoria de Montebaco.
Desde entonces los vinos de Bodegas Montebaco, elaborados bajo la dirección del afamado enólogo César Muñoz, se han ganado un sólido prestigio por su calidad y regularidad. Tintos con D.O. Ribera del Duero basados en un excelente viñedo propio que crece a una altitud casi límite, beneficiándose de unas características geoclimáticas peculiares que refuerzan su carácter. Otros factores de calidad son el respeto al medio ambiente y un minucioso trabajo en campo para controlar el vigor de las cepas, así Montebaco consigue rendimientos bajos de uvas con alta concentración.
Semele 25 Aniversario 2018 es ideal para acompañar platos como unas lentejas estofadas con sacramentos de ibérico.
Entre los dos municipios más famosos de Ribera del Duero: Valbuena de Duero y Pesquera de Duero (Valladolid), en la considerada “milla de oro” del viñedo ribereño, se alza la finca Monte Alto a 850-900 m de altitud como una isla dentro de la región. Una finca que acoge la bodega familiar Montebaco, con 45 hectáreas de viñedo rodeando las instalaciones, al estilo ‘château’.
La historia de Bodegas Montebaco comienza a escribirse en 1982 industrial vallisoletano Manuel Esteban y su esposa Mª Ángeles adquirieron una de las fincas con más historia de Valladolid: Monte Alto, con el objetivo de revivir y ampliar el carácter vitícola de la finca, dedicada en las últimas décadas a la agricultura extensiva y la ganadera. La familia Esteban rehabilitó el edificio que en otros tiempos albergó la vaquería para convertirlo en bodega de una sola planta, y en 1987 plantó una veintena de hectáreas de la variedad tinto fino (tempranillo). En 1994 elaboraron el primer vino procedente de la finca.
El éxito de la bodega se basa en un excelente viñedo propio cultivado a una altitud casi límite, donde las plantas se benefician de unas características geoclimáticas peculiares. Otros factores de calidad son el respeto al medio ambiente y un minucioso trabajo en campo para controlar el vigor de las cepas, así consiguen rendimientos bajos de uvas con alta concentración. Por otro lado, la bodega renueva cada año un 33% de sus barricas. En 2005 la bodega amplió su campo de actuación a la D.O. Rueda, donde adquirió un pequeño viñedo de verdejo.
Tras el fallecimiento del enólogo César Múñoz en octubre de 2022, Manuel Esteban Martín, hijo de los fundadores, es el encargado del diseño de los vinos.