Hay vinos que hablan de una variedad y otros que hablan de un lugar. Señorío de Cuzcurrita 2021 pertenece a esta segunda categoría. Un tinto elaborado exclusivamente con Tempranillo procedente de viñedos viejos que refleja con precisión el carácter de Cuzcurrita de Río Tirón y el extraordinario patrimonio vitícola que rodea a esta histórica localidad riojana.
La selección de Señorío de Cuzcurrita 2021 responde a nuestra búsqueda constante de vinos con identidad propia. Nace de cepas cultivadas en vaso, con una edad media superior a los treinta años, situadas tanto en el recinto amurallado del Castillo de Cuzcurrita como en parcelas próximas. La vendimia manual, la rigurosa selección de la uva y una elaboración respetuosa con la materia prima permiten preservar toda la personalidad de este singular vino de municipio.
Detrás de este proyecto se encuentra Castillo de Cuzcurrita, una bodega estrechamente ligada al paisaje y a la historia de su entorno. Desde el cambio de siglo ha centrado su trabajo en poner en valor los viñedos de la zona y transmitir, a través de sus elaboraciones, la identidad de cada parcela. Una filosofía basada en el respeto al origen que ha convertido a la bodega en una de las referencias imprescindibles de la D.O.Ca. Rioja.
La crianza de 12 meses en barricas bordelesas de roble francés, completada con una estancia posterior en depósitos de hormigón para afinar el conjunto, aporta complejidad y equilibrio sin restar protagonismo al viñedo. Señorío de Cuzcurrita 2021 es una magnífica oportunidad para descubrir la esencia de un municipio histórico y disfrutar de un vino elaborado con la autenticidad, el rigor y la personalidad que distinguen a las grandes obras maestras del vino español.
Luce un atractivo color rojo picota de muy buena capa, limpio y brillante.
Nariz
Se muestra intenso, complejo y elegante, con una nariz dominada por la fruta en sazón, donde destacan arándanos, ciruela negra madura y grosellas, acompañados por notas florales que aportan frescura y finura. En segundo plano aparecen recuerdos de cacao, especias dulces, finas maderas, cedro y regaliz, todo ello sobre un agradable fondo balsámico que refuerza su carácter serio y expresivo.
Boca
En boca, Señorío de Cuzcurrita 2021 despliega una textura untuosa y envolvente, con una entrada amplia, sabrosa y carnosa que deja sentir un equilibrio excelente entre frescura y madurez; los taninos, finos y perfectamente integrados, aportan una sensación aterciopelada muy agradable, mientras el conjunto avanza con naturalidad y elegancia hasta un final largo, expresivo y persistente.
La moderna trayectoria vitivinícola del Castillo
de Cuzcurrita comienza a labrarse en las
postrimerías del siglo pasado; aunque para
buscar el origen de esta fortaleza y su relación
con la vitivinicultura hay que remontarse
varias centurias atrás, hasta el siglo XIV,
época en la que figuran los primeros registros
de un castillo que alberga una de las
más reconocidas torres Homenaje del patrimonio
nacional. En 1999 un grupo inversor familiar adquiere
el castillo para convertirlo en la sede de una
bodega ‘boutique’ donde se mima al máximo
cada detalle.
Así, con una ingente inversión,
inician una completa remodelación
para dotar a esta fortaleza de una bodega
perfectamente funcional, donde actualmente
se elabora una limitada producción anual
de botellas que ronda las 70.000 por cosecha;
en unas instalaciones (parte de ellas,
subterráneas) que cuentan con mecanismos
para que todos los procesos de elaboración
se lleven a cabo por gravedad, fomentando
una mayor calidad en los vinos.
Al frente de la enología de esta firma sita en
la parte más occidental de la Rioja Alta, en
Cuzcurrita del Río Tirón, se encuentra la prestigiosa
técnica Ana Martín, que comparte
asesorías vitivinícolas con el también reconocido
Pepe Hidalgo; y que asume las elaboraciones de
esta casa desde la primera añada de 2000.
Desde el inicio, Martín centró buena parte
de sus esfuerzos en la mejora del viñedo.
La bodega cuenta dentro del propio recinto amurallado con
7,5 hectáreas de viñedo. En total dispone de 25 hectáreas de viñedo con una edad media de 35 años, la mitad en propiedad y el resto controlado. Viñas cultivadas en vaso y que, año tras año, los
responsables de Castillo de Cuzcurrita se encargan
de mejorar: en cada nueva cosecha se limita
la producción, consiguiendo racimos cada vez
más pequeños y vinos de mayor concentración.
Por otro lado, Castillo de Cuzcurrita es una de las bodegas riojanas que abanderan los vinos sin
contraetiqueta de Crianza o Reserva. Son tintos sin corsés, con un período de crianza
en barricas determinado exclusivamente por el departamento técnico de la bodega,
en función de los resultados de las constantes catas y de las características de la
añada.