El Palacio del siglo XVI conocido como Pazo Piñeiro, ampliado y remodelado en el siglo XIX, sirve como base de operaciones a la bodega Pazos de Lusco. Situada en el Condado de Tea (zona sur de la D.O. Rías Baixas), a 40 km del Atlántico, cuenta con 6 hectáreas de viñedo en el propio pazo, dividido en 6 subparcelas por orientación y tipo de suelo. En general, el viñedo crece sobre terrenos que aportan mineralidad a sus vinos.
En bodega se caracteriza por realizar un trabajo artesanal, poco intervencionista, para obtener la máxima expresión de la uva. Y en campo, un riguroso trabajo, una viticultura prácticamente de montaña que apuesta por la sostenibilidad, con controles periódicos de madurez y prácticas para evitar que la elevada humedad de la zona perjudique la salud de las plantas. Las cepas crecen sobre suelos pobres y tienen baja producción (4.500 kg por hectárea)
Pazos de Lusco está enfocada a los albariños de guarda. Elaboran Lusco, un blanco con toques de salinidad y mineralidad, y, en algunas añadas, Pazo Piñeiro.