Benjamín Romeo es una de las figuras más destacadas de esos enólogos locales que renovaron Rioja en los noventa. Su vino Contador lo catapultó a la gloria internacional. Un rioja revolucionario con el que logró en dos añadas consecutivas (2004 y 2005) los 100 puntos Parker, máximo reconocimiento internacional para un vino. El escrupuloso cuidado del viñedo explica la calidad de su gama de vinos, concebidos como reflejo del entorno y el terruño.
La historia de Bodegas Contador arrancó en 1995, en una pequeña bodega de garaje. Y era “de garaje” de forma literal, ya que sus primeros vinos fermentaban en un garaje, mientras que la crianza la realizaban en una cueva excavada en la ladera tradicionalmente usada para elaboración y crianza: la cueva del Contador. Tras salir de Artadi en 1999, donde ejerció de enólogo, Benjamín Romeo dedicó toda su atención a su proyecto personal.
Gran conocedor de la zona, fue haciéndose poco a poco con pequeños majuelos en los alrededores de San Vicente de Sonsierra (D.O.Ca. Rioja), en las laderas de la Sierra de Toloño, que reunían altas exigencias de calidad: viñas viejas sobre suelos pobres, diferentes exposiciones y altitudes. En 2008 inauguró nueva y espectacular bodega en medio de los viñedos de San Vicente de la Sonsierra.