Martivillí, de Ángel Lorenzo Cachazo, nace en el año 1988 del buen hacer de una familia curtida en el cuidado de viñedos y con el conocimiento de la tradición local. Los bisabuelos y abuelos de la generación actual trabajaban en las viñas para producir uvas con las que elaborar los históricos vinos de la antigua “Tierra de Medina”, con muy buena fama durante los mejores años de las Ferias de Medina del Campo.
Martivillí se encuentra en el pueblo de Pozaldez (Valladolid), dentro de la Denominación de Origen Rueda y cuenta con 35 hectáreas de viñedo propio. Elaboran vinos tanto con verdejo como con la variedad francesa sauvignon blanc, que se adaptó con buenas condiciones a los terrenos de Rueda. También son usadas variedades como viura o palomino, que normalmente suelen ser residuales en la zona, después de que la D.O apostará en gran medida por la reina de la casa: la uva verdejo.
En este sentido, el protagonismo que tiene esta uva no les ha impedido elaborar otra tipología de vinos de calidad, como los tintos envejecidos en roble, las fermentaciones en barrica o los rosados con mucha fruta.
Hace unos años inauguraron sus nuevas instalaciones, lo que supuso a la vez un cambio radical en la elaboración de los vinos tradicionales del lugar. De esta manera, han apostado también por unos vinos blancos modernos trabajados con las técnicas más innovadoras, pero sin dejar de hacer algo importante para ellos: una selección exhaustiva de la uva desde sus propios viñedos.
Una curiosidad: el nombre de Martivillí viene de una de esas charcas en los que los lugareños recogían el agua de la lluvia, en un sitio con gran escasez de agua.