En 1998 la familia Martínez Bujanda puso una pica en La Mancha. En plena política de expansión del grupo, localizaron entre la provincia de Cuenca y Toledo un paraje que les sedujo, Finca Antigua.
La excepcionalidad de Finca Antigua (D.O. La Mancha) radica en su elevada altitud (900 m) y sus suelos francos y pobres en materia orgánica, factores que favorecen la maduración de los frutos. La propiedad cuenta con más de 420 hectáreas de viñedo, cultivadas con un amplio abanico de uvas nacionales y foráneas, y divididas en diferentes parcelas. Cada parcela se destina a la elaboración de un vino diferente.
Los vinos son de corte moderno y se elaboran exclusivamente con los frutos de la finca, en unas instalaciones equipadas con las últimas innovaciones tecnológicas.