Pago del Cielo es la bodega de la familia Torres en Ribera del Duero. Pese a que la centenaria firma catalana desembarcó en tierras castellanas en 2003, no fue hasta bien entrada la primera década del siglo XXI, cuando el proyecto cobró una nueva dimensión, bajo la dirección técnica del enólogo Juan Ramón García.
La nota distintiva de la nueva bodega, reflejada en su evocador nombre, es la ubicación de su viñedo. Y es que las vides de tinto fino de Pago del Cielo crecen en Fompedraza, término perteneciente al Campo de Peñafiel, una de las zonas más elevadas de la D.O., a 895 metros de altitud sobre el nivel del mar. Allí nace su Celeste Roble, Crianza y Reserva de limitada producción y elaboración completamente artesanal.